
El PAMI informó que inició un proceso de regularización de su esquema de pagos luego de los retrasos acumulados en los últimos meses. Desde la conducción del organismo descartaron que se trate de una crisis estructural y sostuvieron que las prestaciones siguen garantizadas para sus afiliados.
El director ejecutivo, Esteban Leguízamo, señaló que los reclamos de distintos prestadores responden, en su mayoría, a deudas corrientes de corta data, una situación que —según indicó— forma parte del funcionamiento habitual del sistema. En ese marco, precisó que al 31 de marzo se habían cancelado todos los vencimientos correspondientes.
Leguízamo aclaró además que los médicos de cabecera no se sumaron a ninguna medida de fuerza. Sobre la implementación de la cápita unificada, afirmó que fue una iniciativa impulsada previamente por los propios prestadores y remarcó que ese sector se encuentra al día en el cobro de sus honorarios.
Desde la conducción del organismo también subrayaron que la atención a los afiliados no se interrumpió en ningún momento y que el nivel de conflicto fue menor al que trascendió públicamente. Finalmente, indicaron que la prioridad de la actual gestión es avanzar en el ordenamiento y la previsibilidad del sistema, con auditorías internas para optimizar el funcionamiento de una entidad que brinda cobertura a más de 5 millones de personas en todo el país.
















