
Mientras algunos departamentos como Capital y Rivadavia son vistos por vecinos como distritos con mejores niveles de gestión, otros como Valle Fértil y Calingasta reciben fuertes cuestionamientos. Sin embargo, para muchos vecinos, Chimbas aparece directamente como uno de los peores gobiernos de la historia reciente.
La actual gestión municipal atraviesa uno de sus momentos más críticos. Vecinos, exempleados y distintos sectores políticos vienen expresando un fuerte malestar por decisiones que consideran arbitrarias, falta de respuestas concretas y un marcado deterioro de los servicios básicos.
Uno de los principales cuestionamientos apunta a la desvinculación de trabajadores que, según denuncian distintos sectores, participaron activamente de la campaña electoral y luego quedaron sin funciones, sin ingresos y sin respuestas. De acuerdo con distintas versiones y suposiciones que circulan en el ámbito político local, más de 150 personas habrían sido despedidas o apartadas de sus puestos apenas asumió la nueva gestión.
Algunos sostienen que entre esos trabajadores había personas que se desempeñaban desde administraciones anteriores y otras que incluso habían colaborado durante la campaña electoral. Muchos de ellos aseguran haber acompañado el proyecto político con la expectativa de formar parte de una gestión que prometía inclusión y oportunidades, pero terminaron sintiéndose abandonados.
Al mismo tiempo, crece el enojo por los salarios de la intendenta y de los concejales, que superarían ampliamente los ingresos promedio de la mayoría de los trabajadores municipales. Mientras miles de familias enfrentan dificultades económicas, vecinos consideran injustificable que la dirigencia política mantenga haberes millonarios.
También existen cuestionamientos sobre el aumento de sueldos dentro del ámbito político. Distintas versiones sostienen que ciertas decisiones habrían beneficiado a dirigentes cercanos al oficialismo y familiares de funcionarios, lo que generó sospechas de favoritismo y privilegios.
A esto se suma el evidente deterioro de la ciudad. Calles sucias, basura acumulada, falta de mantenimiento y una sensación general de abandono forman parte de las quejas más repetidas por los vecinos. En distintos barrios, los reclamos por la recolección de residuos se multiplican y muchos aseguran que el servicio no funciona con la frecuencia ni la calidad prometida.
La situación se vuelve aún más delicada debido a que, según trascendió públicamente, la empresa encargada de la recolección de residuos estaría siendo investigada por el Tribunal de Cuentas. De confirmarse irregularidades, el escándalo podría escalar y afectar aún más la imagen de una gestión ya golpeada por las críticas.
Para muchos vecinos, esta administración quedará marcada por promesas incumplidas, decisiones cuestionadas y una desconexión cada vez más profunda con las necesidades reales de la gente. Aunque será la sociedad quien finalmente saque sus conclusiones, el malestar social parece crecer día a día.
La oposición, vecinos, trabajadores despedidos y distintos sectores sociales coinciden en que la gestión de la intendenta Daniela Rodríguez atraviesa una profunda crisis política y de credibilidad.
Las críticas no sólo apuntan a la falta de respuestas concretas, sino también a una sensación de abandono generalizado que se percibe en distintos barrios del departamento. Para muchos, Chimbas pasó de ser un municipio con expectativas de crecimiento a un distrito marcado por conflictos, reclamos y promesas incumplidas.
Además, distintas encuestas y sondeos provinciales ubicarían a Capital como el departamento con mejor imagen de gestión, seguido por Rivadavia. En contrapartida, Valle Fértil y Calingasta aparecen entre los municipios más cuestionados por sus vecinos debido a problemas de administración y falta de respuestas.
Sin embargo, según distintas opiniones, Chimbas quedaría en el último lugar de esos rankings y sería señalado como uno de los gobiernos más cuestionados y peor valorados de la historia reciente del departamento.
A esto se suma la preocupación por la situación social y económica. Distintos sectores sostienen que Chimbas estaría entre los departamentos con mayores niveles de pobreza, desempleo y vulnerabilidad de la provincia.
Según un estudio atribuido a la consultora ETHOS, el departamento tendría algunos de los peores indicadores sociales de San Juan, con altos niveles de pobreza, restricciones económicas y dificultades de empleo. Estos datos alimentan las críticas de vecinos y opositores, que consideran que la situación se habría agravado durante los últimos años.
También hay quienes cuestionan la continuidad política del espacio liderado por las familias Gramajo y Rodríguez, que acumularían más de una década en cargos de relevancia dentro del municipio. Para muchos vecinos, los problemas de pobreza, inseguridad y falta de oportunidades serían una muestra de que el modelo de gestión no logró mejorar la calidad de vida en el departamento.
En ese contexto, cada vez son más los sectores que repiten una frase contundente: funcionarios ricos, ciudadanos pobres.
















