
Por Ricardo Azócar
Lo afirmó Jack Lundin en Chile
El desarrollo del proyecto Vicuña, que integra los yacimientos Josemaría y Filo del Sol en la frontera entre San Juan y Chile, avanza con una definición estratégica cada vez más clara: el cobre extraído en territorio sanjuanino será trasladado hacia el Pacífico chileno a través de un mineraloducto, utilizando además agua desalinizada proveniente de plantas ubicadas en la costa de Chile.
Según los protocolos presentados por la empresa ante la Comisión Binacional del Tratado de Integración y Complementación Minera entre Argentina y Chile, la operación contempla subir agua desalinizada desde el Pacífico hacia la cordillera para abastecer el proceso minero y, posteriormente, enviar el concentrado de cobre nuevamente hacia Chile por medio de un ducto especialmente construido para ese fin.
La información fue confirmada en Chile por el CEO de Lundin Mining, Jack Lundin, quien detalló que el Distrito Vicuña demandará una inversión total cercana a los 18.000 millones de dólares, compartida en partes iguales con BHP. El objetivo es desarrollar uno de los complejos de cobre, oro y plata más grandes del mundo, con epicentro en la cordillera sanjuanina pero con una fuerte articulación logística y operativa desde el lado chileno.
La construcción de Josemaría está prevista para comenzar en el primer trimestre de 2027, mientras que durante 2026 la compañía ya prevé invertir unos 800 millones de dólares en obras tempranas y preparación de infraestructura.
En San Juan, la principal preocupación gira en torno al impacto real que tendrá el proyecto sobre la economía provincial. Desde distintos sectores se advierte que la mayor parte de la maquinaria, el personal técnico especializado y la logística llegarán desde Chile, mientras que el cobre tampoco será procesado en territorio argentino, sino exportado directamente por puertos chilenos.
También existe inquietud por el lugar que ocuparán los proveedores sanjuaninos dentro del esquema de contrataciones. La ausencia de una ley provincial que garantice prioridad a empresas locales es uno de los puntos que genera mayor debate entre industriales y empresarios vinculados al sector minero.
El Distrito Vicuña nació formalmente tras la alianza entre Lundin Mining y BHP, que conformaron una sociedad conjunta para desarrollar Josemaría y Filo del Sol como un único polo minero binacional. La cercanía entre ambos yacimientos permitirá compartir infraestructura, reducir costos y acelerar la expansión de uno de los mayores proyectos cupríferos del planeta
















