
La discusión sobre las denominadas tierras raras comenzó a ganar espacio en el Congreso Nacional, impulsada por su importancia para la industria tecnológica, la transición energética y sectores estratégicos como la fabricación de vehículos eléctricos, aerogeneradores y componentes electrónicos.
En ese marco, la Comisión de Minería de la Cámara de Diputados analizó iniciativas destinadas a modificar el Código de Minería para incorporar explícitamente a las tierras raras dentro de la primera categoría de sustancias minerales. Especialistas que participaron del debate respaldaron la necesidad de establecer un marco jurídico específico que permita avanzar con la exploración y eventual desarrollo de estos recursos.
La propuesta adquiere particular relevancia para San Juan, ya que un estudio elaborado por el Servicio Geológico Minero Argentino (SEGEMAR) identificó indicios de tierras raras en zonas todavía no evaluadas de Valle Fértil. El mismo relevamiento detectó yacimientos en Salta, Jujuy, San Luis, Santiago del Estero y Córdoba, y estimó un potencial nacional de alrededor de 190.395 toneladas de estos elementos.
Las tierras raras comprenden un conjunto de 17 elementos químicos: los 15 lantánidos, además del escandio y el itrio. Entre ellos se encuentran el neodimio, praseodimio y lantano, utilizados en la fabricación de imanes de alta potencia y en distintas tecnologías vinculadas con la electrificación y las energías renovables.
Un cambio que busca reducir la incertidumbre
Uno de los argumentos centrales para modificar el Código de Minería es que actualmente estos elementos no aparecen mencionados de manera explícita dentro de las sustancias de primera categoría. Los impulsores de la reforma sostienen que esa situación puede generar incertidumbre jurídica y desalentar inversiones destinadas a la exploración.
El proyecto registrado como 3184-D-2026, presentado en junio de este año, propone modificar el artículo 3° del Código de Minería para establecer una regulación específica sobre las tierras raras y sus elementos asociados.
La discusión también se vincula con el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Existen iniciativas legislativas que plantean incorporar la exploración y desarrollo de estos recursos al régimen de incentivos, con el objetivo de atraer capitales hacia una actividad considerada estratégica por su relación con las nuevas tecnologías.
San Juan, nuevamente dentro del mapa
Para San Juan, el tema abre una posible nueva frontera de exploración minera. El dato sobre Valle Fértil resulta especialmente significativo porque, a diferencia de los yacimientos ya identificados en otras provincias, el SEGEMAR señala allí la existencia de indicios en sectores que todavía no fueron evaluados en profundidad.
El desarrollo de estos recursos, sin embargo, dependerá de futuras tareas de investigación geológica, evaluación económica y determinación de la viabilidad de una eventual explotación. La presencia de elementos de tierras raras no implica por sí misma la existencia de un yacimiento económicamente explotable.
La discusión parlamentaria coloca así a la Argentina frente a una nueva dimensión de su política minera: no solamente extraer minerales tradicionales, sino también identificar y desarrollar recursos vinculados con la transición energética, la industria tecnológica y la economía digital.
Para San Juan, el desafío será determinar qué potencial concreto existe en Valle Fértil y, en caso de confirmarse recursos económicamente aprovechables, qué condiciones regulatorias, ambientales y productivas acompañarán su desarrollo.













