
La mina que en 2023 tenía previsto su cierre ahora avanza hacia una nueva etapa productiva con el desarrollo de Carbonatos Profundos (DCP), una inversión proyectada de USD 665 millones y una producción estimada de 166.000 onzas de oro anuales.
En septiembre de 2023, la mina Gualcamayo se encaminaba hacia el cierre. El plan ya había sido presentado ante la Provincia de San Juan. En ese contexto, Aisa Group tomó el control del proyecto y comenzó un proceso de transformación de la operación que, tres años después, proyecta extender la actividad minera durante las próximas décadas.
Uno de los primeros objetivos fue mejorar la eficiencia en el uso y procesamiento del mineral. Según informó Minas Argentinas, durante 2025 Gualcamayo alcanzó una producción de 43.700 onzas equivalentes de oro, al tiempo que redujo el costo por onza y multiplicó por diez la inversión anual destinada a la operación.
Pero el principal cambio llegó con la exploración en profundidad. Debajo de las antiguas zonas productivas, los trabajos permitieron confirmar la existencia de Carbonatos Profundos (DCP), considerado por la compañía como un nuevo yacimiento.
Más de 80.000 metros de perforación permitieron cuantificar recursos por 4,8 millones de onzas, bajo los estándares internacionales NI 43-101 y JORC.
Una nueva mina subterránea
El proyecto DCP ya fue aprobado dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y contempla una inversión estimada en USD 665 millones.
De acuerdo con las proyecciones difundidas por Minas Argentinas, el desarrollo incluirá una nueva mina subterránea con una producción estimada de 166.000 onzas anuales durante al menos 17 años.
La compañía calcula que las exportaciones vinculadas al proyecto podrían alcanzar aproximadamente USD 26.500 millones entre 2030 y 2055.
El potencial exploratorio, además, no se limitaría al área actualmente estudiada. Los trabajos realizados en profundidad abarcan aproximadamente el 4% de una propiedad de casi 40.000 hectáreas, según los datos difundidos por la empresa.
Impacto en Jáchal y San Juan
El proyecto también pone el foco en el empleo y en la participación de proveedores locales.
Según Minas Argentinas, el 96% de las personas que trabajan actualmente en Gualcamayo son de San Juan, mientras que el 69% de los bienes y servicios contratados provienen de la provincia.
En agosto comenzaron, además, obras preliminares por más de USD 15 millones, con una empresa sanjuanina a cargo de los principales trabajos civiles. Esta etapa contempla la incorporación de 230 nuevos puestos de trabajo.
De esta manera, Gualcamayo atraviesa una transformación que modifica el escenario previsto tres años atrás: de una operación que se preparaba para finalizar su actividad a un proyecto minero que proyecta nuevas inversiones, empleo y producción durante las próximas décadas.
El desarrollo de Carbonatos Profundos aparece así como el principal eje de esta nueva etapa, con el desafío de convertir los recursos identificados en una operación minera de largo plazo para Jáchal y San Juan.













