
El proyecto aurífero de Ullum atraviesa una profunda reconfiguración corporativa. Kris Knauer dejará la conducción después de siete años, Peter Marrone asumirá la presidencia no ejecutiva y Eduardo Elsztain pasará de presidente a director no ejecutivo. En paralelo, Challenger Gold consiguió A$85 millones para avanzar con Hualilán y otros proyectos.
El proyecto Hualilán, ubicado en el departamento Ullum, vuelve a quedar en el centro de la escena minera sanjuanina, esta vez no sólo por sus perspectivas productivas sino por el fuerte movimiento que se produjo dentro de la empresa que controla el yacimiento, Challenger Gold.
La compañía australiana confirmó una renovación de su estructura de conducción acompañada por una millonaria inyección de capital. El movimiento incluye la salida de su histórico CEO, el ingreso de figuras de peso internacional de la minería y un cambio en el rol del empresario argentino Eduardo Elsztain.
El retiro de Kris Knauer
Uno de los principales cambios es la salida de Kris Knauer, quien dejará sus cargos como CEO y director de Challenger Gold después de aproximadamente siete años al frente de la compañía.
La empresa presentó su salida como una jubilación. Sin embargo, Knauer no se desvinculará inmediatamente: permanecerá durante seis meses como consultor para colaborar con la transición hacia la nueva conducción.
Durante su gestión, Challenger pasó de una etapa centrada principalmente en la exploración a avanzar hacia una fase de desarrollo de Hualilán, con estudios de prefactibilidad, exploración y comienzo de operaciones vinculadas al procesamiento del mineral.
El recambio, por lo tanto, se produce en un momento particularmente sensible: Hualilán intenta pasar de las expectativas y los estudios técnicos a una operación minera de mayor escala.
El aporte millonario que cambia el tablero
El cambio de autoridades está directamente relacionado con una importante operación financiera.
Challenger Gold consiguió compromisos por A$85 millones mediante una colocación de nuevas acciones. De ese total, A$69,7 millones correspondieron a inversores institucionales y profesionales, mientras que otros A$10 millones fueron destinados a Peter Marrone y otros inversores estratégicos. Además, aproximadamente A$5,3 millones fueron aportados por entidades vinculadas a Eduardo Elsztain.
El dato que más llamó la atención fue el aporte personal de Peter Marrone, fundador de Yamana Gold y actual presidente y CEO de Allied Gold, quien invirtió A$8 millones de su propio patrimonio en Challenger.
Marrone no llegó solamente como inversor. Su ingreso implica también un cambio de conducción: fue designado presidente no ejecutivo electo de Challenger Gold.
El dinero obtenido tendrá como destinos principales la ampliación de los recursos minerales de Hualilán, nuevas campañas de perforación, la elaboración del estudio de factibilidad definitivo, capital preparatorio para el desarrollo de la mina y capital de trabajo.
¿Qué pasó con Eduardo Elsztain?
El otro movimiento relevante tiene como protagonista al empresario argentino Eduardo Elsztain, quien había asumido la presidencia no ejecutiva de Challenger y se había convertido en uno de los principales accionistas de la compañía.
Ahora, con la llegada de Marrone, Elsztain dejará la presidencia y pasará a ocupar un lugar como director no ejecutivo.
El cambio no significa, sin embargo, una retirada del negocio.
Las entidades vinculadas a Elsztain participaron de la nueva colocación de capital con aproximadamente A$5,3 millones, por lo que el empresario mantiene una participación significativa en Challenger.
De esta manera, el nuevo esquema no supone la salida de Elsztain de Hualilán, sino un cambio en su posición dentro de la estructura corporativa.
Elsztain había ingresado a Challenger en 2024 con una participación inicial del 5%, después de una inversión de alrededor de A$5,6 millones, y posteriormente incrementó su participación hasta convertirse en uno de los principales accionistas.
Marrone y Bouchard: el desembarco de la experiencia minera
La nueva etapa incorpora además a dos nombres con una fuerte trayectoria en la industria.
Peter Marrone llega con una extensa experiencia en minería internacional y como fundador de Yamana Gold.
Junto a él aparece Yohann Bouchard, quien asumirá como director de Operaciones y posteriormente ocupará de manera interina la conducción ejecutiva de la compañía.
Bouchard fue anteriormente director de Operaciones de Yamana Gold y tuvo experiencia directa en operaciones mineras en la provincia de San Juan.
La elección de estos perfiles no parece casual. La propia compañía vinculó el nuevo esquema con la necesidad de optimizar el proyecto, acelerar la exploración y avanzar hacia el estudio de factibilidad definitivo.
Felipe Riquelme, nuevo director financiero
A este recambio se suma Felipe Riquelme, quien fue designado nuevo director financiero de Challenger Gold y asumirá formalmente el cargo el 10 de agosto.
El nuevo equipo, entonces, queda marcado por una combinación de experiencia financiera y minera internacional, con el objetivo declarado de acelerar la transición de Hualilán hacia una etapa de desarrollo más avanzada.
Hualilán, en el centro de la estrategia
El proyecto ubicado en Ullum es el principal activo de Challenger Gold en Argentina.
La compañía informó una estimación de recursos minerales de 2,8 millones de onzas equivalentes de oro, con un núcleo de alta ley de aproximadamente 1,6 millones de onzas a 5 gramos por tonelada de oro equivalente. El área total del proyecto alcanza unas 600 kilómetros cuadrados de concesiones mineras.
La magnitud de esos números explica parte del interés de los inversores y también la decisión de reforzar el equipo directivo.
Pero el proyecto también viene atravesando una etapa de revisión operativa.
En junio, Challenger había decidido detener temporalmente el traslado de mineral desde Ullum hacia la planta de Casposo, en Calingasta. La empresa explicó entonces que se trataba de una pausa temporal vinculada a cuestiones operativas y técnicas y que esperaba retomar el transporte durante el cuarto trimestre de 2026.
La decisión generó preocupación entre proveedores y trabajadores que habían comenzado a mirar a Hualilán como una nueva fuente de actividad económica.
Una nueva etapa, pero con interrogantes
El desembarco de Marrone y Bouchard, la salida de Knauer y el corrimiento de Elsztain muestran que Challenger está buscando modificar su estrategia justo cuando Hualilán entra en una etapa decisiva.
Hay capital disponible, nuevos especialistas y un fuerte interés de inversores. Pero también existen interrogantes sobre el desempeño real del proyecto, los costos, la calidad y continuidad del mineral y la capacidad de transformar los estudios económicos en una operación minera sostenida.
La propia pausa registrada en el traslado de mineral hacia Casposo demostró que entre anunciar una mina y consolidar una operación productiva existe todavía un camino técnico y económico por recorrer.
Por ahora, Challenger apuesta fuerte: A$85 millones de nuevo capital, un empresario minero de peso internacional al frente del directorio, nuevos responsables operativos y financieros y una estrategia centrada en acelerar Hualilán.
Para San Juan, el movimiento puede significar una nueva etapa para uno de los proyectos auríferos con mayor expectativa de la provincia. Pero también abre una pregunta inevitable: ¿el nuevo desembolso y el recambio de autoridades permitirán finalmente transformar el potencial de Hualilán en producción sostenida y beneficios concretos para Ullum y para la provincia?













