
Con profundo pesar falleció Juan Domingo Lloveras, dejando un imborrable recuerdo entre familiares, amigos y todos aquellos que tuvieron el privilegio de conocerlo.
Juan Domingo será recordado como un hombre íntegro, trabajador y profundamente comprometido con su familia, a la que dedicó gran parte de su vida. Quienes compartieron su camino destacan su calidad humana, su calidez y la generosidad con la que supo construir vínculos duraderos.
Pero si hubo una pasión que lo acompañó siempre fue la música. Integró diversos grupos musicales y también conformó un recordado dúo junto a Roberto Vega Lecich, además de compartir escenarios y encuentros con numerosos amigos unidos por el amor a las canciones.
Para Juan Domingo, la música era mucho más que un pasatiempo: era una forma de expresar sentimientos, reunir personas y sembrar alegría. Cada interpretación llevaba su sello personal y el entusiasmo de quien disfrutaba profundamente compartir ese talento con los demás. Quienes lo escucharon saben que encontraba en cada melodía una manera de transmitir afecto y de hacer sentir bien a quienes lo rodeaban.
Su legado permanecerá en el recuerdo de su familia, de sus amigos y de todos aquellos que compartieron con él interminables momentos musicales, donde la amistad y el compañerismo siempre estuvieron presentes.
Sus restos son velados en la Sala Velatoria de Cochería San José, ubicada en Salta 434 Sur, Capital. El velatorio se extenderá hasta el 30 de junio de 2026, a las 11:00 horas, mientras que el 1 de julio de 2026 sus restos serán trasladados al crematorio para su despedida final.
En este momento de profundo dolor, familiares y amigos despiden a Juan Domingo Lloveras con inmenso cariño, agradeciendo la vida de un hombre que hizo de la familia, el trabajo y la música los pilares de su existencia. Su recuerdo seguirá vivo en cada encuentro, en cada canción y en el corazón de quienes tuvieron la fortuna de compartir parte de su camino.













