
La canadiense Lundin Mining, en conjunto con BHP, presentó los resultados de la Evaluación Económica Preliminar (PEA) del distrito integrado Vicuña, que combina los yacimientos Filo del Sol y Josemaría en la provincia de San Juan. Uno de los aspectos más destacados es la cantidad de mano de obra que generará durante su etapa de construcción. Según declaró la empresa serán 5.500 puestos de trabajo directos, 19.000 indirectos.
Además, afirmó que cuando entre en producción realizará un aporte estimado de US$ 965 millones anuales en impuestos y regalías para Argentina —que podrían acumular alrededor de US$ 69.000 millones a lo largo de la vida útil de la mina—, el proyecto Vicuña se posiciona como uno de los desarrollos mineros más trascendentes de la última década en el país y en la región andina. Su diseño no solo contempla una operación de gran escala, sino también una planificación estratégica en materia de infraestructura y recursos críticos, entre ellos el abastecimiento de agua.
Durante las Etapas 1 y 2, el suministro de agua dulce para la planta y las instalaciones auxiliares provendrá de fuentes subterráneas, con tres campos de pozos identificados como base del sistema. El recurso será bombeado hacia un estanque adyacente a la planta de procesos y distribuido en todo el complejo mediante tanques de almacenamiento que también garantizarán reservas específicas para el sistema contra incendios. A largo plazo, el esquema se complementará con un sistema de provisión de agua de mar desalinizada desde Chile, reforzando la integración binacional y asegurando sustentabilidad operativa para el distrito.
Abastecimiento y distribución de agua
Durante la Etapa 1 y la Etapa 2, el suministro de agua dulce para la planta y las instalaciones auxiliares se obtendrá a partir de fuentes subterráneas. Se han identificado tres campos de pozos como potenciales fuentes de abastecimiento.
El agua extraída será bombeada hacia un estanque de agua dulce adyacente a la planta de procesos. Desde allí, se distribuirá a través del sitio mediante tanques de almacenamiento que también mantendrán reservas específicas para el sistema de protección contra incendios.
A largo plazo, se prevé complementar el suministro de agua mediante un sistema de provisión de agua de mar desalinizada desde Chile.
Beneficios para Argentina y Chile
El desarrollo del Proyecto generará importantes beneficios económicos tanto para Argentina como para Chile, a nivel local y nacional. Vicuña se perfila como una de las mayores inversiones extranjeras directas en Argentina de los últimos diez años y como un aporte significativo al Producto Bruto Interno.
Se estima que durante la etapa de producción el Proyecto contribuirá con aproximadamente US$ 965 millones anuales en impuestos y regalías a la economía argentina, acumulando alrededor de US$ 69.000 millones a lo largo de la vida útil de la mina.
Durante la construcción, el empleo —incluyendo trabajadores de la Compañía y contratistas— alcanzará en promedio unos 5.500 puestos directos y 19.000 indirectos. Además de la continuidad de los actuales programas de inversión comunitaria y desarrollo de pequeñas empresas, se impulsarán actividades de diversificación económica orientadas a atraer y fortalecer otras industrias en paralelo al desarrollo minero.
A través de la construcción de infraestructura moderna y la integración transfronteriza, Vicuña también respaldará un desarrollo económico más amplio en la región de Atacama, en Chile. Las inversiones en infraestructura en territorio chileno —incluyendo un puerto, una planta desalinizadora, un acueducto, un tostador y facilidades para la exportación de concentrado— crearán activos estratégicos de largo plazo que mejorarán la competitividad regional y la capacidad industrial.
Estas inversiones, que se prevé sumen varios miles de millones de dólares a lo largo de las distintas etapas de construcción del Proyecto, generarán empleo, fortalecerán las cadenas de suministro locales y aportarán beneficios económicos sostenidos a la región. Asimismo, la infraestructura desarrollada ofrecerá potencial para sinergias operativas y comerciales con las operaciones chilenas existentes de Lundin Mining en Candelaria y Caserones, incluyendo el uso compartido de infraestructura, optimización logística, eficiencias en compras y transferencia de conocimiento.
















