
El presidente Javier Milei recibió en la Casa Rosada al CEO de Vicuña Corp., Ron Hochstein, luego de que la empresa anunciara una inversión total de US$ 18.000 millones para un megaproyecto minero en la provincia de San Juan. El plan contempla desembolsos iniciales de hasta US$ 7.000 millones en una primera etapa que se extenderá hasta 2030.
Del encuentro también participaron el country director de la compañía, José Morea; la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; y el canciller Pablo Quirno. Según informó Presidencia, los directivos destacaron que la decisión de avanzar con el proyecto se sustenta en el «marco de previsibilidad, estabilidad y seguridad jurídica» que ofrece el Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), y advirtieron que, sin ese instrumento, un desarrollo de esta magnitud “no habría sido viable” en el país.
Vicuña Corp. es una empresa conformada en julio de 2024 cuyos principales accionistas son BHP y Lundin Mining, cada una con el 50% de participación. La compañía proyecta invertir US$ 18.000 millones durante los primeros diez años de desarrollo, de los cuales US$ 7.000 millones se destinarán hasta alcanzar el primer concentrado de cobre, previsto para 2030.
Antes de la reunión con el Presidente, Hochstein definió al emprendimiento como «una oportunidad transformacional para la Argentina» y subrayó el potencial del distrito como uno de los yacimientos de cobre no desarrollados más relevantes del mundo. En ese sentido, sostuvo que el proyecto podría impulsar el crecimiento económico de largo plazo a partir de inversión extranjera, creación de empleo y mayores exportaciones, y aseguró que la empresa avanzará «de manera responsable y en colaboración con gobiernos y comunidades».
El cronograma prevé que en 2026 se avance en tareas de diseño e ingeniería, adquisición de equipos y movimientos de tierra, además de obras de infraestructura como mejoras en caminos de acceso, líneas eléctricas de media y alta tensión y la ampliación del campamento, que superará las 550 habitaciones. El desembolso más significativo se concentrará entre 2027 y 2030, período en el que está previsto el inicio de la producción.
En diciembre, la empresa solicitó su adhesión al RIGI bajo la categoría «Proyecto de Exportación Estratégica de Largo Plazo», que exige una inversión mínima de US$ 2.000 millones, diez veces superior al piso general del régimen. El desarrollo se organizará en tres etapas: la primera, centrada en Josemaría; la segunda, en los recursos de óxidos de Filo del Sol; y una tercera fase de expansión para elevar la capacidad productiva, que incluirá una planta desalinizadora y sistemas de transporte y tratamiento adicionales.
















