
En el acto, el gerente general de Caleras San Juan formuló un llamado a las autoridades para que consideren la ruta 153. Pidió ampliar la infraestructura de gaseoductos.
En un acto definido como histórico se inauguró el cuarto horno MAERZ de origen suizo en Caleras San Juan, que cierra el ciclo de inversiones 2016-2026, con la presencia de las máximas autoridades de la provincia junto a los representantes de Carmeuse, empresa belga que adquirió el 80 por ciento de las acciones del grupo Caleras San Juan que tiene presencia en el norte del país, en Los Tilianes, ubicada en Jujuy, y en Caleras San Juan Chile.
Hasta la planta de Cienaguita, arribaron el CEO para América Latina, Jeff Bitiner y el director de negocios, desarrollo y planificación, Rainer Regenber.
Por parte de Caleras San Juan, estaba la plana mayor encabezada por su gerente general, Raúl Cabanay y los gerentes de operaciones, Germán Cabanay, Ingeniería, Caupolicán González e innovación y desarrollo, Augusto Durante.
En su alocución, Cabanay, socio y ejecutivo del grupo, que mantiene un 20% de la propiedad y que lideró el proyecto de inversiones que catapultó a la empresa hasta obtener una importante participación de mercado, modernizándola, enfatizó que los resultados alcanzados son una buena medida del progreso asociado a la inversión que hoy lleva a la empresa a contar con una capacidad de producción superior a las 600 mil toneladas de cal anuales.
Esta aventura productiva, marcada por un crecimiento sorprendente, señaló, se materializa en cuatro hornos de 44 metros de altura, de alta eficiencia térmica y baja huella de carbono. Al efecto, el primer horno, Nilda, se inauguró en 2018. Luego, prosiguió Aylen, en 2021, Luana, en 2024, y cierra este período de inversiones, Matilda, en 2026.
Es una fotografía, que imaginamos hace muchos años, dijo, “cuando el país empezó a ganar confianza en el exterior. Fue entonces que contactamos a la empresa suiza MAERZ para que nos ayudara en la obtención de un crédito internacional para la provisión de los insumos extranjeros, condición absolutamente necesaria pero no suficiente, el 65 % de la inversión era local por lo que necesitábamos más ayuda, y salimos a buscarla y nos apoyaron nuestros bancos, nuestros clientes y el gobierno de la provincia con todas las herramientas a su alcance. Luego, viajamos con parte del equipo profesional para ver distintos proyectos caleros, que ocupaban tecnología de punta y fue ahí donde nos inspiramos para este… Nuestro Proyecto propio”.
Agregó que “trabajamos con pasión en este proyecto calero y lo fuimos enarbolando con especies nativas, plantando 1300 árboles en los bosques norte y sur, algarrobos y aguaribayes, olivos y semillas de cebolla, que se agregan a una planta fotovoltaica cuya finalidad es alimentar con energías verdes todas las actividades productivas de la empresa, que alcanzará los 7 MWH y otras acciones que apuntan a la construcción de la única calera de la región que produce Cal de calidad superlativa, en un ambiente que, paso a paso, camina hacia la eco-sustentabilidad”.
Más adelante, se refirió a Carmeuse, el socio principal, indicando que es el primer productor mundial de Cal, una empresa con fuerte presencia en cuatro continentes, 13 países, produce más de 12 millones de toneladas de cal y tiene más de 6500 empleados. Se trata de una empresa familiar con 166 años de existencia, que ya estaba presente en el país a través de CBB, en Jáchal.
Su presencia en la región, destacó, “especialmente en la minería del cobre de Chile, Perú y Argentina, se hará sentir con mucha fuerza y acompañaremos este proceso con el profesionalismo que nos caracteriza. Estamos contentos con su arribo. Habrá una natural integración sabiendo que tenemos muchas coincidencias, entre las que se cuentan, la sustentabilidad social y ambiental”.
Cabanay, dijo que el gran desarrollo minero en el mediano plazo, que demandará ingentes volúmenes de Cal para la recuperación de metales, estará en Argentina. Recalcó, que esto traerá una época de bonanza para las familias del país, que ayudará a combatir el sub-desarrollo endémico para encontrar los beneficios del progreso.
Sin embargo, para que todo esto ocurra, anotó, tenemos que avanzar en los temas de infraestructura.
“En este sentido, la ruta 153 resulta de vital importancia por su impacto en los costos logísticos y precios finales en mercados competitivos. Tenemos una razonable expectativa en esta ruta que favorece las exportaciones de San Juan, las que provienen del noroeste argentino y Brasil, así como su impacto en el turismo y las actividades académicas de la prestigiosa Universidad Nacional de San Juan”.
“La ruta 153 es una fuente de progreso para los sanjuaninos, nos conecta directamente con el valle de Uspallata, evita el paso por Mendoza y descongestiona la ruta 40. Aprovecho la presencia de las autoridades para, nuevamente, y con mucha fuerza pedirles que consideren este camino para que nuestro comercio exterior crezca y se fortalezca, sin descuidar otras iniciativas como La Chapetona que nos permitiría ahorrar más de 330 km de camino a la gran minería del cobre, en el norte del país vecino”.
“La industria calera seguirá con su política de inversiones. Nuestro equipo profesional evalúa distintas opciones para la incorporación de nuevos hornos destinados a satisfacer la demanda futura. También lo hacemos en Los Tillianes, por el norte. A este respecto, relevar que la infraestructura de gaseoductos está al límite y que es imprescindible ampliarla para avanzar con el nuevo master plan. Siempre digo que nuestra experiencia está asociada a la producción de cal de alta calidad y a los servicios y aunque estamos dispuestos a colaborar, las empresas proveedoras de gas deben asumir su responsabilidad y abastecer a sus clientes en tiempo y forma”.
“Lo nuestro, es garantizar que cuando la gran minería del país requiera nuestros productos la industria local esté preparada para su suministro”, concluyó.













