
El sector industrial sanjuanino atraviesa un escenario marcado por la caída de la rentabilidad, la competencia de productos importados y la incertidumbre sobre la evolución de la economía nacional. En ese contexto, el presidente de la Federación Económica de San Juan, Daniel Milla, sostuvo que las empresas atraviesan una etapa de resistencia y adaptación, mientras esperan que la recuperación de la economía llegue finalmente al sector productivo.
En el marco del Día de la Industria, Milla realizó un diagnóstico sobre la situación que atraviesan las empresas y señaló que las condiciones generadas por la actual política económica impactan de manera directa sobre la actividad industrial.
“La realidad que nos toca vivir es que todo el sector industrial, como cualquier sector de la economía, está sufriendo las condiciones planteadas por esta nueva política económica”, afirmó. Según explicó, uno de los principales problemas está relacionado con los niveles de rentabilidad, que se encuentran “muy por debajo” de lo necesario para competir frente a las importaciones y a los precios internacionales.
Para el dirigente empresario, esta situación genera un escenario complejo para las industrias locales, que deben afrontar costos y obligaciones mientras compiten con productos provenientes del exterior.
Frente a este panorama, la Federación Económica de San Juan mantiene contactos con entidades empresarias de otras provincias y participa de las gestiones que se realizan a nivel nacional a través de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).
Milla explicó que existe un trabajo conjunto para plantear las dificultades del sector ante las autoridades nacionales y provinciales. En ese esquema, mencionó además la participación del dirigente sanjuanino Dino Minozzi en el área de Industria de CAME.
Sin embargo, cuestionó el nivel de diálogo existente con el Gobierno nacional. “No hay una escucha abierta, no es la oportunidad de los gobiernos de una amplia escucha, sino que es mucho más acotado el diálogo”, sostuvo.
En contraste, destacó que la relación con el Gobierno de San Juan es diferente. Según Milla, existe un diálogo permanente con la administración provincial, particularmente con el Ministerio de Producción, con el que la Federación Económica desarrolla distintas actividades en conjunto.
“Con el Gobierno provincial hay un diálogo abierto”, aseguró, y remarcó que el objetivo no es solamente mantener conversaciones, sino avanzar en propuestas y alternativas que permitan atender las dificultades que atraviesan las empresas.
En ese sentido, señaló que desde la entidad empresaria se presentan pedidos formales y reclamos vinculados con las necesidades del sector privado, en una búsqueda permanente de herramientas que permitan sostener la actividad.
Innovación y capacitación para resistir
De cara a los últimos meses del año, Milla no anticipó una recuperación contundente de la industria sanjuanina. Por el contrario, consideró que el escenario probablemente continuará siendo similar al actual, aunque dejó abierta la posibilidad de una mejora moderada.
“Siendo optimistas, podemos esperar que haya una pequeña mejora”, expresó, aunque aclaró que no observa un cambio profundo en el corto plazo.
Ante esta situación, planteó que uno de los caminos para las empresas será profundizar los procesos de innovación y capacitación. “Vamos a seguir en un proyecto en común de innovación, de capacitación, justamente para poder afrontar la difícil situación”, manifestó.
El presidente de la Federación Económica describió el presente empresario como una etapa de resistencia, en la que el objetivo principal es poder sostener las estructuras productivas y cumplir con las obligaciones mes a mes.
“Hoy en día en el sector es un trabajo de sostener, no de sostenibilidad, y de poder cumplimentar mes a mes nuestras obligaciones”, afirmó.
La expectativa está puesta, en buena medida, en que la recuperación de la actividad económica termine trasladándose desde los indicadores macroeconómicos hacia la economía real y, particularmente, hacia las empresas.
“Está bien esa espera de que la micro llegue a la macro”, resumió Milla, al describir una de las principales preocupaciones del sector privado.
En cuanto al impacto que podría tener el desarrollo minero en San Juan, Milla planteó una mirada cautelosa. Si bien reconoció que la actividad representa una expectativa importante para la provincia, advirtió que no generará soluciones inmediatas para todos los sectores productivos.
“Sabemos que todavía no va a arrancar el tema minero de una forma muy, como un polo, y los demás desarrollos vamos a tener que ir trabajando mucho para poder sostener”, explicó.
Para el dirigente empresario, la minería puede convertirse en un motor relevante para la economía sanjuanina, pero sus efectos sobre el conjunto del entramado productivo demandarán tiempo.
“La minería no va a traer soluciones inmediatas, va a pasar un tiempo”, remarcó.
En este escenario, sostuvo que el sector privado debe actuar con prudencia y evitar tomar decisiones basadas exclusivamente en expectativas futuras. “En este contexto hay que ser muy cauto y muy precavido”, señaló.
Milla reconoció que los empresarios mantienen el optimismo como una herramienta para atravesar el difícil momento, pero admitió que el contexto económico genera un fuerte desgaste.
“El empresario, en cualquiera de los órdenes, vivimos de la esperanza, pero la verdad que la realidad es agotadora”, concluyó.













