
La Cámara de Diputados de San Juan aprobó este miércoles el acuerdo entre el Gobierno provincial y Vicuña, que contempla un desembolso anticipado de USD 250 millones destinados a obras de infraestructura. La aprobación representa un fuerte respaldo político para la gestión del gobernador Marcelo Orrego, que logró avanzar con uno de los acuerdos de mayor impacto económico y estratégico vinculados al desarrollo minero de la provincia.
El resultado puede ser considerado un éxito rotundo para Orrego y su gobierno, que consiguió reunir los votos necesarios para avanzar con una iniciativa que busca transformar recursos provenientes de la actividad minera en infraestructura para San Juan. El acuerdo fortalece además la posición del Ejecutivo provincial frente al desafío de convertir el crecimiento de la minería en obras concretas, inversiones y desarrollo para los sanjuaninos.
Pero hay un punto que no debería perderse de vista: en esta discusión no importa Milei. Se vota por el futuro de San Juan. El debate sobre el acuerdo con Vicuña debe analizarse desde los intereses de la provincia y de sus habitantes. Porque, más allá de las discusiones nacionales, a Milei no le importa San Juan; a los sanjuaninos sí nos importa San Juan.
La definición de la Legislatura pone nuevamente sobre la mesa la necesidad de que la provincia tome sus propias decisiones y defienda sus intereses. La minería es uno de los principales motores económicos de San Juan y los recursos que genera deben traducirse en infraestructura, empleo, desarrollo y oportunidades para quienes viven en el territorio.
En ese sentido, la aprobación también adquiere una dimensión política de cara al futuro. Si el Gobierno logra transformar estos recursos en obras visibles y mejorar la infraestructura provincial, Orrego tendrá argumentos concretos para fortalecer su gestión y allanar el camino hacia una eventual reelección.
La sesión dejó además una fotografía del nuevo escenario político sanjuanino. Mientras el oficialismo consiguió avanzar con el acuerdo, parte de la oposición rechazó la iniciativa. Entre quienes votaron en contra estuvieron Fernanda Paredes, Juan Carlos Quiroga Moyano, Mario Herrero, Graciela Seva, Marisa López, Sonia Ferreyra, Emilio Escudero, Marta Gramajo y Stella Caparrós.
Del otro lado, acompañaron el acuerdo Pedro Albagli, Franco Aranda, Miguel Atampiz, Eduardo Cabello, Jorge Castañeda, Eduardo Castro, Juan de la Cruz Córdoba, Enzo Cornejo, Gustavo Deguer, Mónica González, Marta Gramajo, María Rita Lascano, Alejandra Leonardo, Rosana Luque, Andrés Mallea, Marcela Montaña, Gustavo Núñez, Omar Ortiz, Fernando Patinella, Marcela Quiroga, Jorge Ripoll, Federico Rizo, Luis Rueda, Gabriel Sánchez Barón, Leopoldo Soler, Gustavo Usin, Miguel Vega y Cristina López, según el detalle de la votación proporcionado.
El resultado también expone el cambio en el mapa político de la provincia. El peronismo que durante décadas tuvo como principales referentes a José Luis Gioja y Sergio Uñac, junto con dirigentes territoriales como los Gramajo, enfrenta ahora una nueva realidad política y el desafío de reconstruir una alternativa frente a un oficialismo que busca capitalizar los resultados de la minería y los acuerdos de inversión.
La aprobación del acuerdo con Vicuña, por lo tanto, excede una simple votación legislativa. Para Orrego significa un triunfo político y una herramienta para mostrar capacidad de gestión. Para San Juan, el verdadero desafío será que esos USD 250 millones se traduzcan en obras, infraestructura y desarrollo.
Porque más allá de Milei, de Gioja, de Uñac o de cualquier dirigente nacional o provincial, lo que debería estar en el centro de la discusión es San Juan. Y mientras a Milei puede no importarle el destino de la provincia, a los sanjuaninos sí nos importa. Mucho.













