
La canadiense Sable Resources comenzó su primer programa de perforación diamantina en el proyecto Zorro, ubicado en la provincia de San Juan, una etapa considerada clave para evaluar el potencial del sistema de cobre y oro identificado en este distrito de la Cordillera Frontal.
De acuerdo a la información a la que accedió Minería & Desarrollo, la movilización de los equipos sufrió una demora temporal debido al intenso temporal invernal que afectó la cordillera sanjuanina y restringió el acceso al área del proyecto. Una vez restablecidas las condiciones de ingreso, las tareas de perforación comenzaron sin inconvenientes y, según la empresa, el retraso no tendrá un impacto material sobre el programa previsto.
La campaña inaugural tiene como objetivo evaluar los sectores Zorro Copper, Zorro North y una anomalía de conductividad-cargabilidad (IP) identificada recientemente. En forma paralela, la compañía continuará con la evaluación geológica y la planificación de futuras perforaciones en los objetivos Zorro Breccia y Zorro Gold. Sable señaló que, en función de los resultados obtenidos durante esta primera etapa y del avance en la generación de nuevos objetivos, el programa de perforación podría ampliarse.
La empresa destacó que cuenta con más de 13,5 millones de dólares canadienses entre efectivo y cuentas por cobrar, recursos que le permiten financiar la campaña de exploración y continuar desarrollando su cartera de proyectos sin necesidad de recurrir a un financiamiento inmediato.
El proyecto Zorro abarca 8.460 hectáreas, recientemente consolidadas mediante acuerdos de opción y la incorporación de nuevas propiedades mineras. Se ubica al norte del proyecto Chita Valley, operado por Minsud y South32, donde se encuentran los depósitos Chinchillones y Chita South, ambos con recursos de cobre y minerales polimetálicos. Además, el proyecto Don Julio, también perteneciente a Sable y que reúne cuatro objetivos de tipo pórfido, se localiza 21 kilómetros al oeste de Zorro.
Según la compañía, el potencial del proyecto fue identificado a partir de su programa regional de generación de objetivos. El área presenta diversas manifestaciones mineralizadas y antiguas labores mineras distribuidas alrededor de una anomalía magnética de aproximadamente 7 kilómetros por 4 kilómetros, que estaría asociada a un stock de diorita que intruye sedimentos carboníferos y granitos permo-triásicos característicos de la Cordillera Frontal de San Juan.
El inicio de la perforación representa un nuevo avance en la estrategia exploratoria de Sable en San Juan, donde la compañía desarrolla un programa regional de más de 141.000 hectáreas, integrado por los proyectos Don Julio, El Fierro, Cerro Negro y Zorro, todos orientados a la búsqueda de nuevos depósitos de cobre y oro, minerales considerados estratégicos para la transición energética y la demanda futura de metales críticos.













