
El proyecto minero Los Azules, ubicado en la provincia de San Juan, volvió a posicionarse como uno de los desarrollos cupríferos más relevantes de Argentina durante el Argentina Market Briefing, organizado por S&P Global Energy, donde se analizó el escenario global de la industria del cobre y el papel que el país podría desempeñar en los próximos años.
Durante el encuentro, el director general de McEwen Copper, Michael Meding, participó de un panel de alto nivel en el que se abordaron los desafíos que enfrenta el sector frente al fuerte crecimiento de la demanda de cobre impulsada por la transición energética mundial.
Según las proyecciones presentadas, la demanda global de cobre pasará de los actuales 27 millones de toneladas anuales a cerca de 42 millones de toneladas en 2040, mientras que la oferta alcanzaría su punto máximo alrededor de 2030 para luego comenzar a disminuir. Este escenario generaría un déficit cercano a 10 millones de toneladas, una brecha que solo podrá cubrirse con nuevos proyectos de gran escala y desarrollados bajo estándares internacionales.
En ese contexto, Argentina aparece como uno de los países con mayor potencial de crecimiento. De acuerdo con estimaciones difundidas por las propias compañías mineras, los proyectos Los Azules, El Pachón, Vicuña, Taca Taca y MARA podrían producir en conjunto alrededor de 1,5 millones de toneladas de cobre por año hacia 2035, ubicando al país entre los cinco principales productores del mundo, pese a que actualmente no registra producción cuprífera a gran escala.
Las proyecciones indican además que, una vez desarrollados todos esos emprendimientos, Argentina podría aportar aproximadamente el 15 % del déficit mundial de cobre, consolidándose como un proveedor estratégico para abastecer la demanda de minerales críticos necesarios para la electrificación, las energías renovables y la fabricación de vehículos eléctricos.
Los Azules apunta a producir desde 2030
Dentro de ese escenario, Los Azules tiene previsto iniciar su producción en 2030. El proyecto contempla una producción de 204.000 toneladas de cobre por año durante sus primeros cinco años de operación, con una vida útil inicial estimada en 22 años y un promedio de 148.000 toneladas anuales durante ese período.
Asimismo, la empresa evalúa extender la explotación por otros 33 años mediante la incorporación de la tecnología Nuton, lo que permitiría sumar aproximadamente 141.000 toneladas adicionales de cobre por año, transformando a Los Azules en un proyecto de largo plazo con potencial para operar durante varias generaciones y continuar ampliando sus recursos a través de futuras campañas de exploración.
Condiciones para convertir el potencial en producción
Durante el encuentro también se destacó que el desarrollo de estos proyectos dependerá de la existencia de reglas claras y previsibles, infraestructura adecuada, procesos de permisos eficientes y una articulación permanente entre el Estado, las empresas y las comunidades.
Desde McEwen Copper señalaron que estos factores serán determinantes para que Argentina pueda consolidarse como un proveedor confiable de minerales críticos en un mercado internacional que demanda cada vez más cobre para sostener la transición energética global.
Finalmente, la compañía agradeció a S&P Global Energy y a los especialistas Carlos Pascual, Patrícia Bordon Sarac Barreto y Adriana Carvalho por la invitación al evento y por promover un espacio de debate sobre el futuro de la minería y el rol estratégico que Argentina puede asumir en el mercado mundial del cobre.













