
Cada 13 de julio renovamos el orgullo de pertenecer a una organización construida sobre valores que siguen plenamente vigentes: la solidaridad, la unidad, la justicia social y la defensa de los derechos de quienes, con compromiso y vocación, hacen posible un servicio esencial para toda la comunidad.
Esta fecha es, al mismo tiempo, un reconocimiento a las trabajadoras y los trabajadores de la energía eléctrica y un homenaje a quienes, con esfuerzo, organización y lucha colectiva, hicieron posible las conquistas laborales, sociales y previsionales que hoy forman parte de nuestro patrimonio sindical.
Ese legado nos recuerda que ningún derecho es definitivo si no existe el compromiso de defenderlo y fortalecerlo cada día. Por eso, honrar nuestra historia significa mantenernos unidos, participativos y firmes en la defensa de los principios que dieron origen a nuestra organización.
En este Día del Trabajador y la Trabajadora de la Electricidad, saludamos a toda la familia lucifuercista, agradeciendo el esfuerzo cotidiano de cada compañero y compañera, y renovando el compromiso de seguir construyendo, juntos, un futuro con más derechos, más unidad y más dignidad para las generaciones presentes y futuras.













