
La Cámara de Diputados volverá a abrir sus puertas este miércoles, después de más de un mes sin actividad legislativa ordinaria, en una jornada atravesada por la disputa entre el oficialismo y la oposición por el control de la agenda parlamentaria. Tanto La Libertad Avanza como sectores opositores nucleados en Unidos solicitaron sesiones para el mismo día y con apenas una hora de diferencia, en una pulseada en la que el quorum será determinante para definir qué debate logra avanzar.
La convocatoria impulsada por el oficialismo fue fijada para las 10 de la mañana, mientras que la oposición pidió una sesión para las 11. El escenario anticipa una disputa política y numérica dentro del recinto, ya que el bloque que consiga reunir primero a los 129 diputados necesarios tendrá la posibilidad de imponer su temario.
Entre los proyectos que buscará tratar el oficialismo aparece la denominada Ley Hojarasca, diseñada por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger. La iniciativa propone eliminar unas 70 normas que el Gobierno considera antiguas o sin aplicación práctica. El paquete incluye desde regulaciones vinculadas a las palomas mensajeras y el carnet de mochilero hasta disposiciones administrativas relacionadas con microfilms, procedimientos militares y regímenes tributarios ya en desuso.
También se debatirá la reforma del régimen de Zonas Frías, impulsada por el ministro de Economía, Luis Caputo. El proyecto busca reducir el alcance territorial del esquema que subsidia parte de las tarifas de gas durante el invierno. La propuesta apunta a dejar sin efecto la ampliación aprobada en 2021, que incorporó municipios de la provincia de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe. Además, el beneficio adicional quedaría restringido a hogares incluidos en el sistema de Subsidios Energéticos Focalizados, destinado a familias cuyos ingresos no superen el equivalente a tres Canastas Básicas Totales.
La sesión oficialista también contempla el tratamiento de acuerdos internacionales, entre ellos tratados de extradición con Polonia, Costa Rica y Chile, además de convenios de cooperación judicial en materia penal con Italia, Cuba y Serbia.
Sin embargo, detrás de la convocatoria oficialista también aparece una estrategia política orientada a bloquear la sesión promovida por la oposición para debatir pedidos de interpelación contra el jefe de Gabinete, Manuel Adorni. La iniciativa opositora, motorizada inicialmente por legisladores de Provincias Unidas, la Coalición Cívica ARI y bloques de izquierda, había sido postergada la semana pasada ante la imposibilidad de garantizar el quorum. En ese contexto, el Gobierno mantuvo conversaciones con aliados parlamentarios y gobernadores para evitar que la convocatoria avanzara.
Con el objetivo de sumar apoyos, la oposición decidió ampliar el temario e incorporó proyectos relacionados con licencias por paternidad, la restitución del programa Remediar y la ampliación de prestaciones del PAMI. También incluyó pedidos de informes dirigidos a Luis Caputo y a la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, por presuntos incumplimientos de la Ley de Financiamiento Universitario.
La superposición horaria obligará a los bloques opositores a esperar la finalización de la sesión convocada por el oficialismo para intentar luego reunir nuevamente el número necesario de legisladores. Si no logran alcanzar el quorum, deberán buscar otra fecha para insistir con la convocatoria. El objetivo de fondo es que el jefe de Gabinete dé explicaciones ante el Congreso por las denuncias vinculadas a su situación patrimonial, en medio de la investigación judicial que continúa abierta. Aunque la oposición aspira a avanzar con una interpelación, en el Gobierno consideran improbable que esa iniciativa prospere.













