
Una visión de largo plazo que empieza a rendir sus frutos.
Reactivar una mina es recuperar capacidades, generar empleo, movilizar proveedores, crear infraestructura y apostar por el desarrollo de una comunidad y una región entera.
Cuando viajé a Canadá, al evento de minería PDAC, confirmé lo que veo hoy acá: un gran apoyo consensuado de las distintas provincias mineras y el compromiso de la provincia de San Juan. Esta es una provincia pionera, que genera confianza y permite atraer inversores cada vez más sofisticados. Casposo ya genera más de 300 empleos directos e indirectos, con un equipo integrado en un 99% por trabajadores sanjuaninos (y casi la mitad son de Calingasta!), y proyecta exportaciones por alrededor de USD 60 millones sólo en 2026.
Casposo es un proyecto en el que trabajamos durante más de diez años. Haber llegado hasta acá confirma algo importante: las decisiones que valen la pena son las que se sostienen en el tiempo.
Se dice mucho que la minería es parte del futuro de la Argentina, pero ese futuro ya está acá. Depende de todos nosotros hacer que esa fuerza se acelere.
Esto recién empieza.













