
La actualidad del megaproyecto cuprífero calingastino, en la voz de Mario Hernández, gerente de Sustentabilidad de Los Azules.
Mario Hernández, gerente de Sustentabilidad del Proyecto Los Azules, en su paso por «Veta Stream», el streaming de DIARIO REVOLUCIÓN, sostuvo que «tenemos que preparar a la gente para la etapa productiva, que es la etapa más larga y que llevará más de 20 años por lo menos».
¿Qué nos puede contar del Programa de Participación Ciudadana implementado en Los Azules?
En ese programa de comunicación persona a persona, con la comunidad, participaron aproximadamente 5 mil personas. Fue un programa que comenzó en el 2024 y que seguimos en el ’25 y que hoy en el ’26 va a tener otros matices. Dentro de muy poco vamos a tener un nuevo programa que tiene que ver también con micro emprendedores y con instituciones, llegado el momento les vamos a traer toda la información, en las próximas dos semanas. También estamos diseñando el Programa de Entrenamiento en Comunidades, ha sido históricamente un programa que nosotros hemos tratado de desarrollar en el momento que se detenga el trabajo de temporada en Los Azules. Ya tenemos asegurada el aula móvil de la Fundación YPF para septiembre, esta vez va a ser en el Centro Cultural de Barreal. La idea de esa herramienta es estimular a los jóvenes, que vean que es lo que se viene, ¿por qué?, porque la minería va a estar íntimamente relacionada a las energías renovables, para que haya minería necesitamos darle energía y para que haya energía necesitamos generarla también.
Por su parte, estamos trabajando en niveles de educación superior. Ya tuvimos el año pasado la Diplomatura de Control de Calidad en la Construcción. Nos hacía falta generar gente que trabaje en el control de la calidad en la construcción y tuvimos 30 calingastinos preparados en una especialización de nivel superior. En términos de control de calidad en la construcción es un número ideal para que muchos calingastinos participen en la etapa constructiva de los proyectos, justamente haciendo el control de la calidad, una etapa fundamental.
Mencionó la cifra de 5 mil personas, un número ponderable ante una población de 11 mil habitantes ¿no?
Se hicieron reuniones en cada uno de los lugares. Fuimos a Villa Nueva, Puchuzún, La Isla, en cada localidad. Es decir, más allá de estar en los lugares que tienen mayor cantidad de población, estuvimos justamente distribuidos geográficamente en todo el territorio del valle y ahí es lo que tratamos de generar, lo que se llama técnicamente comunicación dialógica, que es que la persona que esté participando se sienta que está en igualdad de condiciones entre el orador y quien pregunta, valorar en términos reales, cada una de las preguntas, porque todo tiene un porqué, está bueno que la gente, mientras más pregunte, más va a entender cómo es el proceso. No todos somos expertos en minería, entonces ese programa tiene eso tan interesante que fue hablar no solamente del proceso productivo, sino también hablar mucho de recursos naturales en forma general.
Recordarán que uno de los temas que más hablamos fue el tema del agua. Dentro del tema del agua abordamos también el tema de glaciares. O sea, todas las personas que estuvieron en nuestras charlas aprendieron qué era un glaciar blanco, qué era un glaciar de escombros, cómo funcionaba. De manera que cuando llegó de alguna manera poner en agenda públicamente el tema de glaciares, mucha gente ya había escuchado, ya había visto fotos, ya sabía de lo que estábamos hablando. Así que ese es el valor que tiene una comunidad bien informada, que cuando se vengan los temas que tienen que discutirse socialmente, tengan por lo menos la información de nuestro lado de qué se trata, cómo funciona.
«Esta aclaratoria de la Ley de Glaciares, y lo dijimos en el Congreso de la Nación, nos tiene que generar previsibilidad, saber dónde sí y dónde no. Y, en ese sentido, lo más importante que tuvo esta modificación de la Ley de Glaciares es ajustarla a la realidad, por un lado, y, por otro lado, darle el rol principal que tiene la provincia en términos de manejo de sus propios recursos».
Lic. Mario Hernández
Gerente de Sustentabilidad Proyecto Los Azules
Michael Meding, en la Semana del Cobre en Chile, dijo que están buscando los recursos para que a fin de año se pueda construir. ¿Cuán optimistas son de que a fines del 2026 comience a construirse la mina?
Primero, reconocer en el trabajo de Mike la búsqueda permanente de financiamiento para el proyecto. Es un proyecto muy atractivo para la inversión, es un proyecto que va a generar placas de cobre puro aquí en Calingasta. Es un enorme valor para el mercado, también lo es en términos sociales. Recordemos que, cada vez que hablamos de sustentabilidad hablamos de tres pilares: el ambiente, la sociedad y la gobernanza. Así que, en ese marco, tratamos de poner a Los Azules en el marco justo de que somos un proyecto que, en términos ambientales, sociedad y gobernanza genera una enorme atracción en el mercado internacional. Hay una gran atracción del mundo inversor a poner dinero en Los Azules. Así que, soy tan optimista como Mike, que vamos a tener financiamiento para ese cronograma que nosotros compartíamos con la comunidad. Este año vamos a hacer esto, el año que viene vamos a hacer esto, para el 2027 está marcado ahí el inicio de la construcción y si en el 2026 podemos avanzar con tareas, trabajos tempranos, lo vamos a hacer y estamos en eso.
La idea es llegar al 2030, prepararse y tener la posibilidad de trabajar en Los Azules…
Tal cual, la Escuela Savio por ejemplo nos ha generado una gran cantidad de capital humano especializado y lo tenemos acá en Calingasta entonces hay que apuntar a eso y de hecho nuestro foco de iniciativas educativas han tenido como prioridad a la Escuela Savio. Hay que aprovechar y estimular a los jóvenes a que terminen la escuela secundaria, a que se perfeccionen, a que si se dan oportunidades de mejora se anoten y provechen los cursos, hay un lujo que nos estamos dando y es que todas estas iniciativas son gratis, es decir, nosotros cubrimos la parte económica para que la gente tenga la posibilidad de recibir educación gratuita y ese es un gran esfuerzo económico de las empresas a que todas las iniciativas educativas necesitan inversión y esa inversión se hace porque sabemos lo importante que es y es parte también de nuestra inversión social.
El futuro calingastino, está a la vuelta de la esquina. Se viene la construcción de la mina. ¿Cómo se lleva adelante semejante proceso?
Bueno, salvando las escalas, que tenemos que mencionar que estamos hablando de proyectos distintos y a mí me tocó la construcción de Gualcamayo. Fueron prácticamente tres años. Fue una experiencia inolvidable y después me tocó la construcción de Cerro Amor en Santa Cruz. También un gran desafío, pero ninguna de esas dos experiencias operativas se va a parecer a la construcción de Los Azules, porque Los Azules es un poco más grande, bastante más grande, pero sí son momentos de muchísima actividad. Cada proyecto es distinto porque la geografía, la ubicación, la altura, las condiciones climáticas siempre son distintas, pero el objetivo es uno solo, construir a tiempo, construir dentro del costo y construir bien, porque eso es lo que sostiene la producción futura. Hay que buscar ese equilibrio entre la calidad de la obra, el cronograma y la inversión, porque si me demoro cuesta hasta el doble de plata. Pero eso no significa resignar la calidad y justamente eso tiene que ver con esto que explicaba al principio, la Diplomatura de Control de Calidad está directamente relacionada con la calidad de la producción.
¿De cuánto ha sido el derrame económico en la sociedad y en proveedores locales?
Las dos últimas temporadas fue una inversión solamente en Calingasta de unos 26 millones de dólares. Cuando terminemos esta temporada vamos a poder evaluar cuál fue la inversión en proveedores de Calingasta en el proyecto en esta última temporada. Siempre lo hacemos al cierre de la temporada, porque es cuando de alguna manera el ciclo, temporada a temporada se cierra, y uno puede hacer el balance, pero sin dudas que el año que tuvimos mayor inversión fue cuando tuvimos más equipos perforando y todo, que fueron algo así como 17 millones de dólares anuales, o de temporada para decirlo mejor. Tenemos casi 100 proveedores de Calingasta, proveedores de todo nivel.















