

El concierto será en la Iglesia de San Francisco el 10 de abril a las 21 h con entrada libre y gratuita.
La Orquesta Sinfónica de la Facultad de Filosofía, Humanidades y Artes (FFHA) de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) presenta un nuevo concierto este viernes 10 de abril a las 21 h en la Iglesia de San Francisco, con entrada libre y gratuita.
En la oportunidad el programa musical estará integrado por obras de Manfred Schlenker, de Charles Gounod y de Antonín Dvořák, con la dirección de Wolfgang Wengenroth.
Johann Sebastian Bach (1685-1750) “Preludio y coral “Ich ruf zu dir, Herr Jesu Christ”
(Yo clamo a ti, Señor Jesucristo) – arreglo para metales
Johann Sebastian Bach, figura central del barroco alemán, desarrolló su carrera como organista y cantor en diversas ciudades, culminando en Leipzig. Su música representa una síntesis extraordinaria de rigor contrapuntístico, profundidad espiritual y perfección formal.
El coral “Ich ruf zu dir, Herr Jesu Christ” (BWV 639), originalmente para órgano, pertenece al Orgelbüchlein. Es una de las páginas más íntimas y contemplativas de Bach: una sencilla melodía coral sostenida por un acompañamiento fluido que sugiere reconocimiento y oración.
En esta versión para metales, la transparencia de la escritura se transforma en un diálogo cálido y solemne entre las voces instrumentales. El carácter meditativo del coral se ve reforzado por la homogeneidad tímbrica del conjunto, que convierte la obra en una auténtica plegaria sonora.
Manfred Schlenker (1926–2023): La obra que se interpretará es “ Pequeña suite para trompetas, trombones y tuba“.
Manfred Schlenker fue un compositor y músico alemán del siglo XX, especialmente vinculado a la música para instrumentos de viento y al repertorio pedagógico. Su obra combina claridad formal, accesibilidad y un profundo conocimiento de las posibilidades técnicas de los metales.
Carlos Gounod (1818–1893) ; “Pequeña Sinfonía para instrumentos de viento (1885)”
La Petite Symphonie es una de las contribuciones más destacadas del siglo XIX al repertorio de música de cámara para vientos. Charles Gounod, conocido principalmente por sus óperas y su música sacra, compuso esta obra en 1885 para la Société de musique de chambre pour instruments à vent de París. El destinatario y solista del estreno fue el célebre flautista Paul Taffanel, figura clave en el desarrollo de la escuela francesa de viento.
La instrumentación —flauta solista y octeto de vientos (dos oboes, dos clarinetes, dos cornos y dos fagotes)— retoma conscientemente la tradición de la Harmoniemusik clásica, especialmente la de Mozart. Sin embargo, Gounod la enriquece con una sensibilidad extremadamente francesa: claridad de textura, refinamiento tímbrico y elegancia melódica. La flauta asume un papel casi concertante, aunque siempre integrada en un diálogo equilibrado con el conjunto.
La Petite Symphonie revela a Gounod como un maestro de la sutileza y del color instrumental, capaz de crear una música íntima, refinada y perfectamente proporcionada.
Antonín Dvořák (1841–1904) : “Serenata para vientos en re menor, op.44 (1878)”
La Serenata para vientos, compuesta en 1878, pertenece a un período especialmente fecundo en la vida de Antonín Dvořák. En esos años, el compositor checo comenzó a alcanzar el reconocimiento internacional, en gran parte gracias al apoyo de Johannes Brahms. Este momento de estabilidad y confianza se refleja en una música de gran riqueza melódica, vitalidad rítmica y claridad formal.
La obra está escrita para un conjunto de vientos (pares de oboes, clarinetes, fagotes y cornos), con la adición de violonchelo y contrabajo, retomando así la tradición de la Harmoniemusik del siglo XVIII. Sin embargo, Dvořák amplía considerablemente el lenguaje de este género, incorporando su estilo característico, profundamente influenciado por la música popular bohemia.
La Serenata para vientos es una obra en la que tradición y originalidad se entrelazan con naturalidad. En ella, Dvořák transforma un género clásico en una expresión viva de su identidad musical, ofreciendo una partitura llena de color, equilibrio y vitalidad.
Reflexión final
Este programa pone en primer plano la riqueza expresiva de los instrumentos de viento y metal, capaces de abarcar desde la introspección más profunda hasta la celebración más brillante.
Desde la espiritualidad de Bach hasta el lirismo romántico de Gounod y Dvořák, pasando por la claridad contemporánea de Schlenker, el concierto revela la versatilidad de este repertorio y la capacidad de los metales para crear un sonido a la vez poderoso y profundamente humano.
El resultado es un recorrido sonoro que una tradición, color y energía, destacando el carácter único de un conjunto formado exclusivamente por vientos.

Fuente: Prensa SECCOM-UNSJ
















