
Los propietarios de camiones plantearon la situación de extrema crisis, que en algunos casos lleva a que tengan que parar a algunas de las unidades que salen a la ruta
En una jornada marcada por la incertidumbre y la preocupación, un grupo de aproximadamente 35 propietarios de camiones se concentró en las puertas del Estadio del Bicentenario con el objetivo de debatir alternativas ante la crisis que atraviesa el sector. San Juan Produce estuvo en exclusiva con el sector.
Los transportistas describieron un panorama de asfixia económica impulsado por el alza incesante de los insumos y una competencia que califican de desleal, factores que ponen en riesgo la continuidad de sus fuentes de trabajo.
El eje central del reclamo es la inestabilidad del precio del combustible, situación que se complejizó a partir de la guerra entre Estados Unidos e Irán que afectó la estabilidad de los precios en el país. Según manifestaron los presentes, el valor del gasoil sufre incrementos casi diarios o día por medio, lo que provoca que las tarifas de los fletes queden rápidamente desfasadas. Ante esta volatilidad, los transportistas impulsan la implementación de un mecanismo de actualización constante: que el costo del transporte de carga se fije en litros de gasoil Infinia por kilómetro. Esta medida busca que, ante cualquier suba del combustible, el valor del flete se ajuste de manera inmediata, garantizando la rentabilidad mínima necesaria para seguir operando. El problema es que en la actualidad las actualizaciones de costos están muy por detrás del incremento o reconocimiento que se le pueda hacer al valor de la carga.
La principal demanda está dirigida hacia la industria de la cal, que representa la mayor fuente de trabajo para el sector en San Juan. Los propietarios denunciaron que, a pesar de ser los proveedores locales, se enfrentan a una baja rotación de viajes debido a la llegada de camiones provenientes de otras provincias, quienes se llevan las cargas de la zona a precios que los trabajadores locales no pueden convalidar. Explicaron que llegan a la provincia con carga y para no irse vacíos llevan carga a cualquier precio, cosa que de plano los deja a los sanjuaninos fuera del esquema de competencia.
A este escenario se suma la problemática de los comisionistas, intermediarios que, en muchos casos sin poseer vehículos propios, manejan los contratos de carga. Los transportistas explicaron que estos actores «manosean» las tarifas: pactan un precio con las empresas y luego ofrecen la carga a los camioneros descontando porcentajes significativos que oscilan entre el 5% y el 8%. Además, la proliferación de estos intermediarios ha generado una competencia interna donde los comisionistas pujan a la baja para asegurar el negocio, dejando al transportista final en una situación de vulnerabilidad extrema, aceptando viajes por necesidad que apenas cubren los costos básicos. Explicaron que este panorama en muchos casos es aprovechado por los empresarios que dan la carga, pues con este tipo de “tironeo por el precio”, terminan pagando un menor valor. Otros aseguran que si se hacen planteos por el costo, desde las empresas que dan las cargas afirman que el flete lo paga el cliente.
La crisis no se limita solo al combustible. Los propietarios señalaron que, mientras los fletes permanecen estancados desde hace cuatro o cinco meses, los costos operativos siguen en ascenso. Entre estos gastos mencionaron las «inmensas» cargas sociales, leyes laborales y cuotas sindicales que deben abonarse mes a mes sin falta, independientemente de la rentabilidad del viaje. Como ejemplo del desfasaje, indicaron que mientras el año pasado un viaje a determinada localidad se pagaba 900.000 pesos, hoy apenas alcanza el millón, un incremento que no guarda relación con la escalada inflacionaria ni con el aumento del gasoil.
Los transportistas destacaron que esta reunión es el inicio de un proceso de organización para visibilizar su situación. Aseguraron que la situación ha llegado a un extremo tal que muchos ya no trabajan por ganancia, sino por una necesidad de supervivencia que se vuelve cada vez más difícil de sostener en las condiciones actuales del mercado.
En esta mesa de diálogo donde los transportistas expusieron su situación se evaluaron alternativas que van desde la articulación de herramientas que les permita –con la unión de por medio-, poder pelear por el precio de la carga. Por ello, buscarán visibilizar su situación a través de distintas acciones que incluyen contactos con las autoridades, una organización entre ellos más institucionalizada y encuentros con los empresarios del sector que da las cargas, entre otras. A su vez, remarcaron que ellos también cumplen el rol de proveedores mineros, pues con su trabajo llevan el producto a los distintos puntos de consumo.
















