
Golden Mining S.A., operadora del proyecto Hualilán, inició su cuarto ciclo de medición y gestión de la huella de carbono, con el objetivo de renovar su certificación como empresa 100% carbono neutral, consolidándose como un caso de referencia en materia de sostenibilidad dentro de la industria minera.
Desde 2022, la compañía mide de manera integral sus emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) y ha logrado compensar el 100% de su impacto ambiental a través de bonos verdes para reforestación, siendo los únicos en la industria en haber obtenido durante tres años consecutivos la certificación internacional del programa 100% Carbono Neutral.
Actualmente, avanza hacia su cuarto año consecutivo bajo este estándar. En este marco, Hualilán se convirtió en el primer proyecto de exploración en Argentina en 2023 en obtener una certificación independiente de huella de carbono neutral, marcando un hito ambiental en la industria minera nacional.
El nuevo proceso, que comenzó en febrero de 2026, incluyó en marzo una visita técnica de verificación por parte de especialistas de Carbono Negativo LATAM, quienes recorrieron las instalaciones del proyecto para validar los procedimientos y el alcance de la medición.
“Sostener durante tres años consecutivos la condición de carbono neutral y avanzar hacia un cuarto año es un logro muy importante para todo el equipo. En Hualilán entendemos que el desarrollo de la actividad minera debe ir de la mano del cuidado ambiental y por eso trabajamos con estándares internacionales que nos permiten medir, reducir y compensar nuestras emisiones de manera responsable”, expresó Sonia Delgado, directora ejecutiva de Challenger Gold.
La medición se realiza bajo el estándar internacional GHG Protocol, que permite cuantificar las emisiones en toda la cadena de valor del proyecto, incluyendo emisiones directas (las propias) y aquellas vinculadas a proveedores y actividades asociadas (indirectas).
Con este nuevo avance, Golden Mining reafirma su compromiso con una minería moderna y responsable, donde la eficiencia productiva y la sostenibilidad ambiental forman parte de un mismo modelo de desarrollo.
















