

El conflicto docente, las paritarias trabadas y la tensión con los gremios volvieron a abrir una discusión incómoda en la política sanjuanina. Y Luis Rueda no la esquivó.
“Casi el 100% de los dirigentes gremiales responden al peronismo”. La frase, directa, sin matices, dejó expuesta una mirada que en voz baja muchos sostienen, pero pocos dicen públicamente.
No fue lo único. Rueda fue más allá y puso en duda el comportamiento sindical según quién gobierna. “En todos lados hay política”, remarcó, al tiempo que deslizó que la intensidad de los conflictos no es la misma en todos los contextos.
La comparación quedó flotando en el aire. Durante gestiones anteriores, los reclamos existían, pero rara vez escalaban al nivel de confrontación que hoy muestran algunos sectores. Ahora, con un gobierno que no es peronista, el escenario parece distinto.
Sin acusar de manera explícita, el dirigente dejó planteado el interrogante: ¿es solo un reclamo salarial o hay algo más en juego?
Rueda eligió un camino intermedio. Reconoció que el salario docente está atrasado y que el reclamo tiene fundamentos, pero al mismo tiempo marcó ruido en la negociación. “Se había dicho que la propuesta era buena, incluso públicamente, y después no se cerró”, señaló.
Ahí es donde, según planteó, empiezan las dudas.
Porque para el titular del bloquismo, el problema aparece cuando la discusión deja de ser estrictamente laboral. “Los gremios tienen que defender a los trabajadores, pero cuando se mezclan cuestiones políticas, se complica todo”, advirtió.
La frase no es inocente. Apunta directamente a una vieja discusión: el rol de los sindicatos en la Argentina y su histórica vinculación con el peronismo.
En ese punto, Rueda también puso el foco en otro elemento sensible: la representación real. “Habría que escuchar más a las bases”, dijo, sugiriendo que no siempre lo que baja desde la conducción refleja lo que piensan los trabajadores.
El trasfondo es claro. En un escenario político nuevo en la provincia, con un cambio de signo en el Ejecutivo, el comportamiento de los gremios vuelve a estar bajo la lupa.
Y aunque nadie lo diga de forma frontal, la pregunta empieza a instalarse: ¿los conflictos responden únicamente a los salarios o también al poder?
Rueda, al menos, dejó su posición. Sin rodeos. Y con una frase que ya empezó a hacer ruido.
(Fuente:lanotasj.com.ar)
















