
La Cámara de Servicios Mineros de Calingasta, encabezada por Adolfo Ibaceta, presentó una serie de reclamos formales ante autoridades provinciales y nacionales por la situación energética del departamento y la falta de participación de empresas locales en el desarrollo minero. Las demandas incluyen una nota dirigida al EPRE y otra al Ministerio de Minería de San Juan.
Uno de los principales cuestionamientos apunta a una resolución vinculada al uso de la línea eléctrica de 500 kV, que —según denuncian— otorgaría prioridad casi exclusiva a un proyecto minero en particular. Desde la entidad advierten que esta medida podría afectar seriamente tanto la calidad del servicio eléctrico como el desarrollo de futuros emprendimientos en la zona.
“Calingasta es cola de línea y ya tiene problemas de energía. Si además se le da el 90% de la capacidad a un solo proyecto, el resto queda condicionado”, expresó Ibaceta. En ese sentido, remarcó que se trata de una infraestructura financiada con fondos públicos, por lo que consideran “inadmisible” su uso exclusivo por parte de una empresa.
Además, señalaron que, si bien se están realizando obras para mejorar la distribución interna del servicio, la falta de equidad en el acceso a la energía podría desalentar inversiones y limitar el crecimiento económico del departamento.
Por otra parte, desde la Cámara solicitaron la presencia del ministro de Minería en Calingasta, al considerar que no ha habido un contacto directo con los proveedores locales. “Necesitamos que conozca la realidad del departamento y escuche a los pequeños y medianos empresarios”, indicaron.
En ese marco, también cuestionaron la demora en el tratamiento de la ley de proveedores mineros, una herramienta clave —según sostienen— para garantizar la participación de empresas locales en los grandes proyectos. “Se prometió su presentación en varias oportunidades, pero sigue sin avanzar”, afirmó Ibaceta.
La preocupación crece ante el inminente desarrollo de iniciativas de gran escala, como el proyecto Los Azules, donde —según explicaron— las licitaciones están siendo lideradas por empresas multinacionales sin contemplar la inclusión de prestadores locales. “Hoy dependemos de lo que decidan compañías extranjeras. No hay reglas que nos integren al proceso productivo”, advirtió.
Asimismo, denunciaron la falta de planificación territorial y de infraestructura, mencionando dificultades logísticas, ausencia de obras comprometidas y riesgos en rutas y puentes utilizados para el transporte minero.
Finalmente, Ibaceta también se refirió al debate por la ley de glaciares, donde consideró necesario avanzar en estudios técnicos más precisos y actualizados. “Falta trabajo de campo y seguimiento real. No alcanza con relevamientos satelitales”, sostuvo, al tiempo que pidió un abordaje más profesional y menos político del tema.
Desde la Cámara concluyen que, si no se generan condiciones claras, el crecimiento de la actividad minera podría no traducirse en desarrollo para la comunidad local. “No estamos en contra de la minería, queremos que genere oportunidades reales para Calingasta”, subrayaron.
















