

El especialista en energía eléctrica y exfuncionario del sector energético sanjuanino, Jorge Rivera Prudencio, aseguró que el mundo atraviesa un replanteo profundo del sistema energético y sostuvo que la generación nuclear vuelve a posicionarse como una pieza central para garantizar el abastecimiento eléctrico en las próximas décadas.
Durante una entrevista en un programa radial, Rivera Prudencio explicó que, si bien la electricidad domina el escenario energético desde hace años, el crecimiento del consumo y las nuevas demandas tecnológicas están obligando a repensar la matriz de generación.
“El mundo está volviendo a lo que debió mantenerse siempre como objetivo: la generación nuclear”, afirmó, al señalar que varios países europeos y Estados Unidos ya retomaron programas para construir nuevas centrales.
Según indicó, el debate sobre la energía nuclear se frenó durante décadas tras accidentes como Chernobyl o Fukushima, pero también por fuertes movimientos políticos y sociales que, desde fines de los años sesenta, cuestionaron el desarrollo de esta tecnología en Europa.
“Francia fue prácticamente el único país de Europa occidental que siguió construyendo centrales nucleares y terminó vendiéndole energía a gran parte del continente”, explicó. En ese contexto, consideró que algunos países, como Alemania, pagaron un alto costo por desmantelar sus plantas nucleares mientras dependían de otras fuentes externas.
Para Rivera Prudencio, la principal dificultad de las energías renovables —especialmente la solar— radica en su intermitencia. Señaló que, cuando disminuye la generación por falta de sol o viento, el sistema eléctrico necesita respaldo inmediato de generación convencional para evitar inestabilidad en la red.
“El sistema eléctrico funciona como un motor: si cae la generación y no hay respaldo rápido, el sistema se desestabiliza y puede salir de servicio”, explicó. Por esa razón, sostuvo que las renovables deben complementarse con otras fuentes que garanticen continuidad.
El especialista recordó además su participación en el impulso de proyectos solares en San Juan y señaló que, en su momento, se proyectaba alcanzar hasta 2.500 megavatios de generación fotovoltaica, una cifra muy superior al consumo de la provincia.
Sin embargo, advirtió que el crecimiento de la demanda eléctrica será aún mayor en los próximos años debido a la expansión de los vehículos eléctricos y, especialmente, al desarrollo de la inteligencia artificial.
“Los centros de datos y el procesamiento que requiere la inteligencia artificial están generando un consumo enorme de energía. Por eso los países están invirtiendo miles de millones en nuevas centrales”, indicó.
En ese sentido, mencionó acuerdos recientes en Estados Unidos para la construcción de nuevas plantas nucleares con inversiones multimillonarias destinadas a abastecer el crecimiento tecnológico.
Respecto a la situación de San Juan, Rivera Prudencio consideró que la provincia cuenta con una infraestructura eléctrica sólida. Destacó la existencia de la línea de 500 kilovoltios y un anillo de transporte de 132 kilovoltios que permite distribuir la energía con mayor confiabilidad.
“San Juan tiene redes muy potentes que muchas provincias no poseen. Eso le da una buena base para afrontar el crecimiento energético que viene”, afirmó.
No obstante, advirtió que el contexto actual del sistema energético argentino implicará aumentos en las tarifas eléctricas debido a la liberalización de precios y a los costos de inversión en infraestructura.
“Las tarifas van a seguir subiendo. Es parte de un proceso que ya se está viendo en muchos países, donde incluso se incentiva a los usuarios a consumir en horarios de menor demanda”, señaló.
Finalmente, el especialista consideró que el desafío energético del futuro combinará distintas tecnologías, aunque insistió en que la energía nuclear volverá a ocupar un rol estratégico en el sistema eléctrico global.
(Fuente: Entrevista Juan Carlos Bataller, programa La Ventana)
















