
El presidente Javier Milei brindó este domingo una suerte de show de stand up ante la Asamblea Legislativa, en el marco del discurso de apertura del 144º período de sesiones ordinarias del Congreso, la tercera desde que asumió el poder en diciembre de 2023.
Apoyado en una claque integrada por legisladores de La Libertad Avanza y aliados que aplaudió cada una de sus intervenciones, el mandatario habló durante casi dos horas frente a diputados de la oposición moderada, del peronismo y de la izquierda, funcionarios del Gabinete y ministros de la Corte Suprema.
«Manga de ladrones, la justicia social es un robo»
El Presidente volvió a subir la ring al kirchnerismo, al que dedicó una catarata de insultos, como en sus mejores momentos de panelista de Intratables o de invitado a los programas de la tarde.
«Manga de ladrones, ignorantes, la justicia social es un robo. Manga de chorros. Por eso tienen a su líder presa y va a seguir presa. Por la causa Cuadernos, por Vialidad, por el Memorándum con Irán… Porque fueron los más chorros de la historia», aseguró Milei, a metros de los tres jueces de la Corte.
«¡Manga de delincuentes! Kukas, yo les voy a decir algo. ¿Saben qué? Me encanta domarlos. Me encanta hacerlos llorar, y a la gran mayoría les encanta verlos llorar», arremetió el Presidente, en un gesto que pareció premeditado y para la tribuna.
En otro pasaje tramo de su alocución, Milei apuntó contra los diputados de la izquierda. «Del Caño, si vos fueras la representación de los trabajadores, tendríamos un problema muy grave, porque ustedes no son más que el cinco por ciento», ironizó. Luego, atacó a Romina Del Plá: «¿Qué le pasa a la Chilindrina Trotska? Porque no la llego a escuchar. Dale, seguí llorando, Chilindrina».
Milei insistió en su ataque a empresarios industriales
En los días previos a la apertura de sesiones, el jefe de Estado había apuntado en la red social X contra el dueño de CEO del Grupo Techint, Paolo Rocca; el de Fate y Aluar, Javier Madanes Quintanilla; y el de Neumen, Roberto Méndez, a quienes llamó «Don Chatarrín de los Tubitos Caros, Don Gomita Alumínica y el Señor Lengua Floja», respectivamente.
En su discurso, aseguró que «desde hace casi un siglo, la Argentina está atrapada en la trampa del fetiche industrialista» y remarcó que «tras décadas de protección, obtuvimos una industria pequeña, cara, dependiente de subsidios, con salarios en dólares prácticos».
«Nos dijeron que la única forma de generar empleo era sostener un esquema industrial fuertemente subsidiado. Nos dijeron que sólo podíamos crecer si vivíamos con lo nuestro. Para tener esto, se impidió activamente el desarrollo del agro y de las economías regionales. ¿Alguien quiere seguir con un modelo empobrecedor donde solo ganan los políticos corruptos y los empresarios amigos del poder a costa de los argentinos de bien?«, preguntó el mandatario.
«Para este gobierno la respuesta es no. Sorprende la defensa incendiada de los populistas en favor de la protección de la industria nacional privilegiada, la cual deja claro que son cómplices del saqueo de los argentinos. Muchos políticos cuando insultaban en público a algunos de los industriales lo hacían para negociar una coima más alta, no para retazarla», acusó Milei.
Milei enumeró los logros de su gestión y trazó un horizonte de reformas para 2026
El Presidente aseguró que «tenemos el Congreso más reformista de la historia» y enumeró una por una las leyes aprobadas por el Congreso durante 2025, casi todas orientadas a la Economía y la Seguridad: Ley Antimafias, Juicio en Ausencia y Reiterancia, Presupuesto 2026, Ley de Inocencia Fiscal, Ley de Modernización Laboral, Régimen Penal Juvenil (que bajó la edad de imputabilidad a los 14 años), ratificación del acuerdo Mercosur–Unión Europea y la enmienda de la Ley de Glaciares.
Luego adelantó que su administración mantendrá un ritmo legislativo intenso, explicando que cada cartera del Gobierno diseñó una decena de planes de reformas. Bajo este esquema, el Ejecutivo enviará mensualmente distintos lotes de iniciativas para su debate parlamentario. «Esto constituirá el año calendario de la reforma. Nueve meses ininterrumpidos de reformas estructurales que van a rediseñar la arquitectura institucional de la nueva Argentina», aventuró, aunque no indicó cuáles serán esas reformas.
Respecto a la dinámica de trabajo con las cámaras, el mandatario fue tajante al señalar que «lo que determinará nuestra agenda parlamentaria es cuán rápido vamos, y cuán lejos llegamos». En ese sentido, ratificó que el eje de su gestión es el recorte del gasto público y la quita de atribuciones a la dirigencia, al subrayar: «La receta que necesita la Argentina para prosperar es la reducción del tamaño del Estado, lo cual significa una reducción del poder del político, sea quien sea el político».
Finalmente, insistió en que su proyecto busca un cambio de paradigma en el ejercicio del mando. «Lo dijimos siempre y toca repetirlo: ahora no le pedimos el voto a la gente para que nos dé el poder a nosotros, sino para devolverle el poder a ellos. Es momento de convertirnos en una nación madura», concluyó.
El destrato a Villarruel: saludo frío al principio y ninguneo al final
Al llegar al Congreso, el Presidente saludó a la vicepresidenta Victoria Villarruel, aunque con evidente frialdad. El gesto, breve y cortante, contrastó con la cordialidad que mostró hacia otros funcionarios, dejando en claro que la relación entre ambos sigue marcada por la distancia.
El contraste fue evidente: mientras reforzaba la cercanía con sus socios legislativos, la tensión con su vicepresidenta quedó expuesta. Si en la apertura del año pasado la relación ya mostraba fisuras, ahora el vínculo entre Milei y Villarruel aparece completamente quebrado, reflejando la fractura interna en la cúpula del poder.
Luego del discurso, Milei directamente evitó saludarla. El jefe de Estado se dio vuelta y estrechó su mano con la de Martín Menem, titular de la Cámara de Diputados, y Bartolomé Abdala, presidente provisional del Senado.
La transmisión oficial evitó mostrar el momento y solo fue reflejado por los periodistas presentes en el recinto con videos grabados y compartidos en redes sociales.
















