
Un misil de Irán logro perforar las defensas israelíes y cayó sobre un barrio residencial de Tel Aviv causando la primer víctima fatal de Israel y 22 heridos.
Equipos de emergencia trabajaron toda la noche en la zona afectada. Además, misiles y drones iraníes cayeron en el Aeropuerto de Abu Dhabi y en el hotel de super lujo Burj Al Arab.
Antes, Irán bombardeó las bases militares estadounidenses en Qatar, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Kuwait en un escenario de tensión que tiene en vilo a toda la región.
El Gobierno de Irán aseguró a través de un comunicado que está»más preparado que nunca»para responder al ataque y la muerte del ayatola Ali Khamenei y destacó que las Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán «responderán con decisión a los agresores».
Los misiles de EEUU e Israel contra el régimen iraní ademeas de matar al líder religioso también alcanzaron al ministro de Defensa, Aziz Nasirzadeh, y el Jefe del Ejército, Amir Khatami. Pero antes del ataque, Khamenei había dejado un plan de «cuatro capas» de sucesión para todos los cargos vitales del régimen, incluido él mismo.
La posibilidad de una guerra prolongada tiene en vilo a la región. La onda expansiva del conflicto con Irán alcanzó Turquía y Pakistan, además de los vecinos de la nación persa.
Un conflicto que además amenaza con desordenar el mercado del petróleo. De hecho, el tránsito de buques por el estratégico estrecho de Ormuz se redujo a cero luego del ataque de Estados Unidos e Israel. Por ese paso circula el 20% del gas natural licuado global y entre el 20% y el 25% del petróleo y sus derivados.
Si se mantiene su cierre, esto complicaría las exportaciones de Arabia Saudita, Kuwait, Irak y Emiratos Árabes, provocando una previsible suba del petróleo.
















