

Luego de un debate de más de 14 horas, el Gobierno consiguió la aprobación del proyecto con 42 votos a favor y 30 en contra. En el debate en particular se hicieron 28 cambios.
En una jornada legislativa maratónica y con graves incidentes en las calles, el Senado de la Nación Argentina aprobó la media sanción de la Reforma Laboral impulsada por el Gobierno, un paso clave para que el proyecto avance hacia la Cámara de Diputados y, eventualmente, se convierta en ley.
Con 42 votos a favor y 30 en contra, y luego de semanas de intensas negociaciones, el oficialismo logró reunir el apoyo necesario para dar luz verde al texto modificado de la iniciativa, que había sido debatida con especial atención tanto dentro como fuera del Congreso.
Cerca de la hora de la votación llegaron al recinto la Secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, y algunos de los funcionarios más importantes de la llamada «mesa política», como el jefe de Gabinete Manuel Adorni y el ministro del Interior, Diego Santilli, además de Martín y Lule Menem.
La reforma, presentada como una “modernización laboral”, fue objeto de 28 cambios importantes acordados entre el oficialismo y distintos bloques aliados y gobernadores, con el objetivo de suavizar algunas de las propuestas más polémicas y asegurar la mayoría parlamentaria necesaria.
Entre esas modificaciones se incluyeron ajustes en el tratamiento de aportes sindicales y en mecanismos de desvinculación laboral, lo que terminó por consolidar el respaldo de xx senadores a favor de la media sanción.
El debate en la Cámara alta se desarrolló en un clima de tensión social y política: miles de trabajadores y organizaciones sindicales se movilizaron frente al Congreso para expresar su rechazo al proyecto, advirtiendo que podría erosionar derechos laborales históricos. Las principales centrales gremiales, como la CGT y las CTA, lideraron marchas y cortes, en un intento por presionar a los legisladores y frenar el avance de la iniciativa.
Para el Gobierno, esta reforma representa una de las piezas centrales de su agenda económica y estructural para 2026, con la promesa de que las modificaciones a la legislación vigente reducirán la informalidad laboral y favorecerán la inversión y la creación de empleo formal. Sin embargo, sus impulsores también debieron hacer concesiones significativas, incluyendo la eliminación de un capítulo sobre el impuesto a las Ganancias que generaba resistencia entre gobernadores provinciales.
Con la media sanción ya obtenida en el Senado, el proyecto ahora será remitido a la Cámara de Diputados para completar su tratamiento legislativo. Allí, los legisladores deberán decidir si aprueban el texto tal como salió de la Cámara alta o si introducen nuevas modificaciones, lo que podría reabrir el debate y postergar su sanción definitiva.
Los principales cambios que introduce la Reforma Laboral
Se retiró la baja del Impuesto a las Ganancias para empresas (del 30% al 27%), preservando recursos coparticipables para las provincias.
Se mantienen los aportes patronales del 6% a las obras sociales y el aporte solidario sindical, con un tope del 2% y por un plazo de dos años.
El pago de salarios deberá realizarse únicamente por vía bancaria; se descartó el uso de billeteras virtuales.
Indemnizaciones y desvinculaciones
La base de cálculo de indemnizaciones considerará solo el sueldo mensual habitual, sin incluir aguinaldo ni vacaciones.
La indemnización será la única compensación por despido sin causa.
Se crea el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), financiado con aportes mensuales de las empresas para cubrir costos de desvinculación.
Se habilita el pago en cuotas de sentencias laborales: hasta seis para grandes empresas y hasta doce para MiPyMEs.
Si pasan más de tres años entre un despido y la reincorporación al mismo empleador, no se computará la antigüedad previa.
Licencias, enfermedades y controles
Nuevas reglas para enfermedades o accidentes no laborales: pago del 50% o 75% del salario según las circunstancias.
Las recaídas de enfermedades crónicas serán consideradas episodios distintos si pasan más de dos años.
Se refuerza la facultad del empleador para disponer controles médicos y juntas.
Modernización del sistema laboral
El registro laboral ante ARCA será suficiente, sin requisitos adicionales.
Los libros laborales podrán digitalizarse y deberán conservarse por diez años.
Se redefine qué beneficios son considerados no remunerativos (comedor, guardería, reintegros médicos, capacitación, entre otros).
Se habilita el sistema de banco de horas por acuerdo entre empleador y trabajador.
Incentivos e inversión
Se crea el Régimen de Incentivo a la Formación Laboral (RIFL) para capacitación y reconversión.
Se establece el Régimen de Incentivo para la Modernización e Inversión (RIMI), orientado a fomentar tecnología y expansión productiva.
Se prevé una reducción de cargas sociales para facilitar nuevas contrataciones.
Los convenios laborales de empresa a nivel provincial podrán prevalecer sobre los nacionales.
Vacaciones y jornada laboral
Las vacaciones deberán otorgarse entre el 1 de octubre y el 30 de abril, salvo acuerdo entre partes.
Se podrán fraccionar en períodos de al menos siete días consecutivos.
El banco de horas deberá pactarse por escrito, con horas extras voluntarias y respeto de los descansos legales.
Votos afirmativos (42) a la reforma laboral
El bloque del «sí» reunió a libertarios, macristas, radicales y peronistas disidentes.
La Libertad Avanza: Bartolomé Abdala, Romina Almeida, Ivanna Arrascaeta, Ezequiel Atauche, Beatriz Avila, Vilma Bedia, Joaquín Benegas Lynch, Patricia Bullrich, Mario Cervi, Agustín Coto, Enzo Fullone, Gonzalo Guzmán Coraita, Nadia Márquez, Agustín Monteverde, Bruno Olivera Lucero, María Emilia Orozco, Juan Carlos Pagotto, Francisco Paoltroni.
PRO: Andrea Marcela Cristina, Enrique Goerling Lara, María Victoria Huala, Carmen Álvarez Rivero.
UCR: Maximiliano Abad, Flavio Fama, Eduardo Galaretto, Mariana Juri, Daniel Kroneberger, Carolina Losada, Silvana Schneider, Rodolfo Suárez, Mercedes Valenzuela, Eduardo Vischi.
Bloques Provinciales/Otros: Carlos Arce (FR), Sonia Rojas Decut (FR), Julieta Corroza (NQN), Luis Juez (FCC), Flavia Royón (SALT), Edith Terenzi (CHUB).
Peronismo Federal /Disidentes: Carlos Mauricio Espínola (PU), Alejandra Vigo (PU), María Belén Monte De Oca.
Votos negativos (30) a la reforma laboral
El rechazo fue liderado por el kirchnerismo, acompañado por bloques provinciales patagónicos y del norte.
Unión por la Patria: Adán Bahl, Daniel Bensusán, Jorge Capitanich, Lucía Corpacci, Eduardo «Wado» de Pedro, Juliana Di Tullio, Anabel Fernández Sagasti, María Celeste Giménez Navarro, María Teresa González, Alicia Kirchner, Marcelo Lewandowski, Carlos Linares, Cándida López, María Florencia López, Juan Luis Manzur, Ana Inés Marks, José Mayans, Mariano Recalde, Martín Soria, Sergio Uñac.
Convicción Federal: Guillermo Andrada, Sandra Mendoza, María Carolina Moises, Jesús Fernando Rejal, Fernando Salino.
Moveré por Santa Cruz: José María Carambia, Natalia Gadano.
Otros: Gerardo Zamora (FCS), Elia Moreno, José Emilio Neder.
















