

El Gobierno argentino impulsa cambios en la Ley de Glaciares para destrabar proyectos mineros, en un contexto de mayor cooperación con Estados Unidos en minerales críticos.
La Ley de Glaciares volvió a posicionarse en el centro de la agenda minera argentina luego de la firma de un marco de entendimiento entre Argentina y Estados Unidos para avanzar hacia un futuro Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproco, que incluye la cooperación bilateral en sectores estratégicos como los minerales críticos.
Tras el anuncio del entendimiento difundido por la Casa Blanca el 13 de noviembre, el presidente Javier Milei ratificó su intención de avanzar con una modificación de la Ley de Glaciares, uno de los principales reclamos históricos de las provincias mineras, con el objetivo de brindar mayor previsibilidad regulatoria y destrabar proyectos de inversión vinculados al cobre, litio y otros minerales estratégicos.
Durante un encuentro en la provincia de Corrientes, el mandatario señaló que la iniciativa apunta a redefinir técnicamente el concepto de área periglaciar, incorporando criterios científicos vinculados a la función hídrica efectiva, y a devolver a las provincias la potestad de reglamentar la norma de acuerdo con las características de sus territorios, en línea con el principio de federalismo consagrado en la Constitución.
Minería y seguridad jurídica
La revisión de la Ley de Glaciares se enmarca en un escenario de reposicionamiento internacional de la Argentina, luego del acuerdo firmado con Estados Unidos, que destaca la intención de ambas partes de facilitar el comercio y la inversión en minerales críticos, sin mencionar recursos específicos, pero alineado con las cadenas globales de valor asociadas a la transición energética.
En ese contexto, las provincias mineras sostienen que la normativa vigente presenta ambigüedades técnicas que han condicionado el avance de proyectos de gran escala en la cordillera. San Juan, Mendoza, Catamarca, Salta y Jujuy concentran gran parte del potencial cuprífero y litífero del país, y reclaman un marco legal que otorgue certezas a largo plazo para inversiones intensivas en capital.
Fuentes oficiales indicaron que una eventual actualización de la ley permitiría reactivar proyectos actualmente paralizados o demorados, además de mejorar la competitividad del país frente a otros distritos mineros de la región.
Impacto en inversiones y cadenas de valor
De acuerdo con estimaciones del sector público, un cambio normativo en la Ley de Glaciares, sustentado en criterios técnicos y ambientales claros, podría habilitar inversiones por más de US$ 30.000 millones en los próximos años, particularmente en proyectos de cobre, un mineral clave para la electrificación y la transición energética global.
El documento conjunto firmado entre Argentina y Estados Unidos subraya la cooperación en sectores intensivos en recursos y la necesidad de alinear marcos regulatorios, lo que refuerza la relevancia de contar con reglas claras para atraer capital extranjero y facilitar la inserción de la Argentina en las cadenas globales de suministro de minerales críticos.
Mientras avanza la redacción técnica de la propuesta desde el Ministerio de Desregulación, el Gobierno evalúa su envío al Congreso en sesiones extraordinarias, como parte de un paquete de reformas orientadas a mejorar el clima de inversiones y reactivar el potencial minero de la cordillera.
(Fuente: Rumbo Minero)
















