
Florencia Ferreyra y Mariano Padín presentaron una tesis para su Licenciatura en Sociología que estudia cómo se trabaja en plataformas de reparto en el Gran San Juan, entre algoritmos, rankings y largas jornadas laborales.
“Las nuevas formas de trabajo prometen libertad, pero muchas veces esconden nuevas formas de control”, advierte el sociólogo francés Zygmunt Bauman. Esa idea atraviesa la tesis de licenciatura presentada en la Facultad de Ciencias Sociales (FACSO) de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), que pone la lupa sobre el trabajo en plataformas de reparto y sus condiciones reales en el Gran San Juan.
La tesis, titulada “Trabajo de plataforma de reparto en el Gran San Juan (2023-2025): características y valoraciones”, fue realizado por Florencia Ferreyra y Mariano Padín, ambos licenciados y profesores en Sociología, integrantes del equipo de investigación del Grupo de Estudios sobre Sindicatos Empresas y Trabajo (GESET), dirigido por Francisco Favieri. Dicho trabajo fue defendido el 10 de diciembre y se apoya en un recorrido de investigación que comenzó varios años antes.
“Ya veníamos trabajando en este tema porque los dos habíamos recibido Becas de Estímulo a la Vocación Científica y las becas del Consejo de Investigaciones Científicas y Técnicas y de Creación Artística (CICITCA), siempre con la misma temática”, contó Ferreyra. En el caso de Padín, el interés surgió incluso antes: “Esto apareció en una clase de Metodología, justo cuando estaba llegando Pedidos Ya a San Juan, antes de la pandemia”.
La investigación combina entrevistas con repartidores y análisis de datos del mercado laboral local. “Tenemos un capítulo que explica cómo funciona la app, pero sobre todo nos centramos en cómo ellos perciben su trabajo”, explicó Padín. “Lo estudiamos desde una mirada cualitativa y también cuantitativa, para entender el fenómeno en San Juan”.
Uno de los conceptos centrales de la tesis es el de “falsa autonomía”. “Son trabajadores muy precarizados, que deben trabajar muchísimas horas para sostener un ingreso”, señaló Ferreyra. “Ellos se perciben como independientes, lo repiten mucho, pero en la práctica tienen un patrón: la aplicación les asigna tareas, les fija condiciones y los evalúa permanentemente”.
Padín agregó que ese control no se ejerce de manera directa, sino a través de la tecnología: “La app te mide todo: cuántas horas trabajás, cuánto tardás en entregar un pedido, si tenés quejas. Con eso te ubica en un ranking que define cuánto cobrás”. Y advirtió: “Ese sistema termina siendo más duro que uno tradicional y empuja a la autoexplotación”.
Según el estudio, muchos repartidores trabajan entre 50 y 60 horas semanales, aunque suelen manifestar satisfacción con la actividad. “Ahí aparecen contradicciones muy interesantes”, explicó Padín. “Valoran poder elegir horarios o zonas, pero trabajan jornadas larguísimas”. Ferreyra sumó que “con esa cantidad de horas tampoco les queda tiempo para otras actividades”.
La tesis también señala la baja presencia de mujeres en el reparto. “Nos costó mucho encontrar mujeres repartidoras y creemos que tiene que ver con lo peligroso del trabajo, los robos y los accidentes”, indicaron.
Para los autores, el estudio abre nuevas preguntas. “Sería importante poder medir cuántos trabajadores hay en San Juan y pensar en regulaciones que mejoren sus condiciones laborales”, coincidieron, y remarcaron el rol de la Universidad pública en producir conocimiento sobre problemáticas actuales del mundo del trabajo.
Fuente: Prensa SECCOM-UNSJ
















