
El secretario general de la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA), Alfredo Duarte, salió públicamente a aclarar y defender su accionar luego de un hecho ocurrido recientemente en el departamento Angaco, que fue difundido de manera errónea por algunos medios y en redes sociales. En una entrevista exclusiva con Diario Las Noticias, el dirigente gremial negó de manera categórica que el episodio haya tenido lugar en el camping del sindicato y aseguró que se trató de una situación vinculada a un antiguo conflicto por la usurpación de un terreno propiedad de ATSA.
“Le quiero aclarar como primera medida que eso no ha sucedido en el camping de ATSA”, afirmó Duarte, y precisó que el hecho ocurrió “en un terreno particular de ATSA en Angaco, que hace 40 años está usurpado por la familia Gómez”. Según explicó, se trata de un predio ubicado sobre la ruta Eva Perón, arteria principal del departamento, que pertenece a los trabajadores de la sanidad y sobre el cual el gremio nunca pudo avanzar con obras debido a la ocupación ilegal.
Duarte relató que la usurpación se remonta a cuatro décadas atrás, cuando “el señor Gómez padre se metió en ese terreno con un acuerdo con un concejal González, enfermero del hospital de Angaco en la época que Castro era intendente”. De acuerdo a su testimonio, en ese lugar se instaló un lubricentro sin ningún tipo de autorización formal, impidiendo el proyecto del gremio de construir consultorios para la atención de afiliados en el departamento.
“Esta gente ha seguido usurpando. Yo logré sacar al padre de ahí, pero después se metió el hijo con camiones de gran porte”, sostuvo el dirigente, quien señaló además que actualmente uno de los integrantes de la familia Gómez ocupa un cargo clave en la Unión Vecinal de Angaco y cuenta, según sus palabras, “con el apoyo del intendente Castro”.
Respecto del episodio puntual que generó la polémica, Duarte explicó que el cruce se produjo cuando observó que nuevamente estaban utilizando el terreno como si fuera propio. “Se produjo un entredicho porque uno de los hijos me empezó a insultar a mí y yo reaccioné. Y voy a asumir mi responsabilidad”, expresó, aunque remarcó: “A mí nadie me va a venir a insultar cuando me está usurpando un terreno que no lo quieren entregar”.
En ese sentido, anunció que avanzará por la vía legal: “Yo voy a hacer una contradenuncia como corresponde por usufructo de ese terreno por 40 años”. Al mismo tiempo, dejó en claro que no se considera una persona violenta y que su reacción fue consecuencia directa de las agresiones recibidas. “Ellos me han insultado. Yo también los he insultado porque a mí nadie me insulta y porque además yo no soy violento y no he estado usurpando absolutamente nada. Los usurpadores son ellos”, enfatizó.
El titular de ATSA también cuestionó duramente a sectores políticos y mediáticos, al denunciar una supuesta protección institucional hacia la familia involucrada y una campaña de desprestigio. “Esto no ha ocurrido en el camping de ATSA. Nuestro camping está en Rawson, funciona perfectamente, está en excelentes condiciones y con colonias de vacaciones sin ningún tipo de problema”, subrayó, en respuesta a publicaciones que ubicaron falsamente el hecho en ese predio sindical.
Finalmente, Duarte reiteró su postura de defensa del gremio y de los trabajadores de la sanidad: “Yo voy a defenderme de esto. A las redes sociales no les doy importancia, pero sí quiero dejar claro que esta situación ocurrió en un terreno de Angaco que pertenece a ATSA y que durante 40 años la familia Gómez viene usurpando”.
De esta manera, el secretario general de ATSA buscó esclarecer los hechos, desmentir versiones inexactas y dejar sentada su posición frente a un conflicto que, según afirmó, tiene raíces profundas y una larga historia de irregularidades.
















