
El balance de gestión presentado por el Municipio de Pocito correspondiente al año 2025 exhibe una amplia enumeración de actividades, programas y eventos, con fuerte énfasis en lo social, cultural y deportivo. Sin embargo, un análisis más profundo permite advertir desequilibrios, carencias y omisiones relevantes que impactan directamente en la calidad de vida de los vecinos.
1. Predominio de acciones asistenciales por sobre políticas estructurales
En el área de Desarrollo Social, el municipio destaca operativos, talleres, encuentros y abordajes integrales. No obstante, la mayoría de estas acciones tienen un carácter paliativo y de corto plazo, sin que se expongan políticas públicas orientadas a resolver problemas estructurales como:
pobreza persistente,
empleo genuino,
vivienda,
acceso sostenido a la salud y a la educación.
La reiteración de operativos territoriales evidencia, paradójicamente, que las necesidades básicas continúan sin resolverse de fondo, obligando al Estado municipal a intervenir de manera recurrente en los mismos sectores.
2. Falta de indicadores de impacto y evaluación de resultados
El balance enumera cantidades (operativos, talleres, asistentes), pero no incorpora indicadores de impacto, tales como:
mejoras medibles en salud,
reducción de situaciones de violencia,
reinserción escolar,
inserción laboral posterior a las capacitaciones.
La gestión se centra en el volumen de actividades, pero no demuestra si esas acciones produjeron cambios sostenibles en la realidad de los pocitanos.
3. Turismo y cultura: eventos visibles, pero sin estrategia de desarrollo
En Turismo y Cultura se observa una fuerte apuesta a ferias, fiestas y talleres gratuitos, lo cual aporta visibilidad y movimiento social. Sin embargo, no se detalla:
una estrategia de turismo sostenible,
generación de empleo permanente en el sector,
articulación con el sector privado,
ni medición del impacto económico real de estos eventos.
La política cultural parece orientada más a la agenda de eventos que a consolidar a Pocito como un destino turístico competitivo dentro de la provincia.
4. ADEL y Plan Estratégico: planificación sin ejecución visible
La presentación del Plan Estratégico Pocito 2024–2036 es, sin duda, un avance en términos de planificación. No obstante:
no se informan acciones concretas ya ejecutadas derivadas de ese plan,
no se especifican plazos, financiamiento ni prioridades,
ni se detallan mecanismos de control ciudadano.
Existe el riesgo de que el plan quede como un documento técnico sin correlato real en la gestión cotidiana.
5. Capacitación y empleo: formación sin garantía de salida laboral
La Oficina de Empleo y Formación muestra una oferta amplia de cursos, pero el balance no aclara cuántas personas lograron empleo, emprendieron o mejoraron su situación económica tras capacitarse.
La ausencia de datos sobre:
inserción laboral efectiva,
articulación con empresas,
acompañamiento posterior,
debilita el verdadero alcance de estas políticas y las reduce a instancias formativas aisladas.
6. Obras públicas: avances visibles, pero con prioridades discutibles
El área de Obras es uno de los puntos más destacados del balance, especialmente en iluminación y remodelación de espacios públicos. Sin embargo, persisten reclamos históricos vinculados a:
estado de calles internas,
drenajes y desagües,
servicios básicos en zonas periféricas,
mantenimiento posterior de las obras inauguradas.
La gestión prioriza obras de alto impacto visual, pero no queda claro si se avanzó con igual intensidad en infraestructura esencial menos visible, pero vital para los barrios.
7. Deportes: fuerte presencia, pero alcance limitado
El impulso al deporte es valorable, aunque el beneficio real alcanza a una porción acotada de la población. No se detalla:
cómo se garantiza el acceso equitativo en todos los barrios,
el estado de los clubes barriales,
ni políticas para la contención social a través del deporte en contextos vulnerables.
8. Fiesta de Santa Bárbara: una oportunidad desaprovechada
Uno de los aspectos más cuestionables del balance cultural 2025 es el notorio retroceso en la Fiesta en Honor a Santa Bárbara, el evento más importante y representativo de la identidad de Pocito.
Históricamente, esta celebración apuntaba a consolidarse como una fiesta de alcance nacional, capaz de posicionar al departamento en la agenda cultural y turística de San Juan y del país. Sin embargo, su última edición quedó muy lejos de ese objetivo.
La ausencia de artistas de nivel nacional con capacidad real de convocatoria, sumada a una grilla predominantemente local, derivó en una baja afluencia de público y en una escasa repercusión fuera del ámbito departamental. Esto no solo impactó en la visibilidad de la fiesta, sino también en el movimiento económico que un evento de estas características debería generar en comerciantes, gastronómicos y emprendedores locales.
La celebración careció además de:
una estrategia clara de promoción,
una puesta en escena acorde a su importancia histórica,
y una jerarquización institucional que la posicione como el gran evento anual de Pocito.
El resultado fue una fiesta que no logró la valoración cultural ni turística que merece, transformándose en una oportunidad perdida para fortalecer la identidad local y proyectar al departamento más allá de sus límites.
Conclusión
La gestión 2025 del Municipio de Pocito muestra una agenda activa y comunicacionalmente sólida, con fuerte presencia del Estado en eventos, talleres y actividades comunitarias. Sin embargo, el balance evidencia una debilidad en políticas de largo plazo, una escasa rendición de impacto real y una tendencia a priorizar lo visible por sobre lo estructural.
El principal desafío pendiente de la administración de Fabián Aballay es pasar de la enumeración de acciones a la demostración de resultados, y de una gestión centrada en la asistencia y el evento, a una que aborde con profundidad los problemas de fondo que aún afectan a gran parte de los pocitanos.
Fuente: diariopocito.com.ar
















