El papa Francisco pidió al FMI y al Banco Mundial que reduzcan las deudas de los países pobres

El papa Francisco pidió al FMI y al Banco Mundial que reduzcan las deudas de los países pobres

El papa Francisco lanzó un pedido a las entidades financieras internacionales para que reduzcan las deudas de los países pobres, lo que consideró como “un gesto profundamente humano”.

El llamado del Papa estuvo dirigido al Fondo Monetario Internacional (FMI) y al Grupo Banco Mundial (GBM), a quienes pidió una “reducción significativa de la deuda” a países pobres.

 “Un espíritu de solidaridad mundial también exige al menos una reducción significativa de la carga de la deuda de las naciones más pobres, agravada por la pandemia”, planteó el pontífice en un mensaje enviado para las denominadas reuniones de primavera, que se desarrollan virtualmente por las restricciones de la pandemia.

“Aliviar la carga de la deuda de tantos países y comunidades hoy en día es un gesto profundamente humano que puede ayudar a las personas a desarrollarse, a tener acceso a las vacunas, la salud, la educación y el empleo”, sostuvo el Papa.

Un modelo sostenible

“Espero que sus discusiones contribuyan a un modelo de recuperación capaz de generar soluciones nuevas, más inclusivas y sostenibles para apoyar la economía real, ayudando a las personas y comunidades a lograr sus aspiraciones más profundas y el bien común universal”, expresó Francisco.

En ese marco, el Papa remarcó que “la noción de recuperación no puede contentarse con volver a un modelo desigual e insostenible de vida económica y social, en el que una pequeña minoría de la población mundial posee la mitad de su riqueza”.

En su mensaje, retomando los conceptos de su encíclica de 2020 Fratelli tutti, Francisco agregó que “es hora de reconocer que los mercados, especialmente los financieros, no se gobiernan por sí mismos”.

“Los mercados deben estar respaldados por leyes y regulaciones que aseguren que funcionan para el bien común, garantizando que las finanzas, en lugar de ser meramente especulativas o autofinanciadas, funcionen para los objetivos sociales que tanto se necesitan durante la actual emergencia sanitaria mundial”, argumentó.

El papa y el FMI

Esta no es la primera vez que Francisco se refiere al FMI e intercede en nombre de los más pobres. En febrero, advirtió que los países “no pueden pagar las deudas con sacrificios insoportables” para sus pueblos y reclamó “buscar modalidades de reducción, dilación o extinción” de esos compromisos “compatibles con el derecho fundamental de los pueblos a la subsistencia”.

 “Es ciertamente justo el principio de que las deudas deben ser pagadas. No es lícito en cambio exigir o pretender su pago cuando este vendría a imponer de hecho opciones políticas tales que llevaran al hambre y a la desesperación a poblaciones enteras”, dijo el Papa —rememorando lo dicho por San Juan Pablo II en 1921— frente al ministro de Economía argentino, Martín Guzmán, y la titular del FMI, Kristalina Georgieva.

“No se puede pretender que las deudas contraídas sean pagadas con sacrificios insoportables. En estos casos es necesario encontrar modalidades de reducción, dilación o extinción de la deuda compatibles con el derecho fundamental de los pueblos a la subsistencia o al progreso”, agregó.

“Las personas empobrecidas en países muy endeudados soportan cargas impositivas abrumadoras y recortes en los servicios sociales a medida que sus gobiernos pagan deudas adquiridas insensibles e insosteniblemente”, advirtió.

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