La CGT y los movimientos sociales reclamaron unidad nacional y un modelo “laboral e inclusivo”

La CGT y los movimientos sociales aseguraron que la salida a la grave pandemia de coronavirus “no puede solo asentarse en los planes sociales y los subsidios, sino en un modelo laboral y de inclusión sostenible que debe hallar en el trabajo con derechos el eje de la dignidad del pueblo argentino”.

La conducción de la CGT y los dirigentes de los trabajadores de la economía popular formalizaron hoy en la Unión Obrera de la Construcción (Uocra) de Gerardo Martínez el lanzamiento del “Plan de Desarrollo Productivo para la pospandemia” y advirtieron que “el primer compromiso de deuda que hay que cumplir es la deuda interna, que se traduce en desempleo y exclusión social”.

“La CGT y los trabajadores de la economía popular están unidos para ofrecer su esfuerzo y voluntad. El país tiene en la unidad nacional el único camino para emerger” de la grave emergencia y la crisis, remarcó un documento conjunto.

Los dirigentes reconocieron “el responsable esfuerzo del Gobierno para lograr un entendimiento con los acreedores privados como un primer paso para que el país se ponga de pie”, y señalaron que “la inminente renegociación de la deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI) es un punto de inflexión para el Ejecutivo y los trabajadores, porque de su éxito dependerán las posibilidades nacionales”.

“Del éxito en las condiciones y plazos de pago que se obtenga dependerán en gran medida las posibilidades del país para iniciar políticas que fomenten la recuperación del aparato productivo, la generación de empleo genuino y las necesarias mejoras de las condiciones sociales de los más postergados”, sostuvieron.

La CGT y los referentes sociales apoyaron “la voluntad y estrategia del Gobierno nacional de honrar sus compromisos de deuda externa”, pero subrayaron que ello “no debe hacerse con las necesidades y derechos de los trabajadores como variable de ajuste”, ya que “el primer compromiso a cumplir es la deuda interna”.

Ambos sectores indicaron que bajo esa consigna y, sin distinción de representación, “los trabajadores deben estar unidos para defender los intereses nacionales y fortalecer la gestión del presidente Alberto Fernández”.

Además, sostuvieron que “el esfuerzo de sindicatos y organizaciones sociales para responder ante las necesidades sanitarias y alimentarias de los más necesitados es solo una muestra del compromiso asumido”, y reclamaron políticas económicas, laborales y sociales que promuevan y activen “la capacidad instalada del aparato productivo para recuperar la senda del crecimiento”.

Sindicatos y entidades de la economía popular aseveraron la necesidad de recuperar “la senda del crecimiento económico, generar empleo genuino, formal y decente y fortalecer los sistemas de seguridad social, inclusivos y universales”.

“Todos quienes provienen de los espacios del campo nacional y popular están comprometidos a aportar su esfuerzo a un esquema virtuoso de recuperación económico-social, en el contexto de una transición justa que ubique al trabajo como eje central de las políticas que apuntalen la justicia social”, expresaron.

Los gremios confederados en la CGT y las organizaciones sociales aseveraron su compromiso para fortalecer “la articulación solidaria ante la enorme crisis económico-social y laboral como consecuencia del avance la Covid-19 y sus consecuencias en el tejido productivo y en los niveles de exclusión y pobreza”.

También denostaron los cuatro años de gestión macrista porque endeudaron de forma “irresponsable” a la Argentina, debilitaron el aparato productivo, aumentaron el desempleo en los sectores asalariados formales e informales y generaron una profunda ruptura del tejido social en los barrios más humildes.

“La unidad de los trabajadores fue el principal freno del proyecto neoliberal para que no pudiese consolidarse en el tiempo, por lo que es sustancial el aporte de la CGT y los movimientos sociales para proponer ahora soluciones”, concluyeron.