Todos juntos contra el enemigo invisible

Esta batalla la ganamos juntos. Quédate en casa, cuidá de los tuyos. Ayudemos a médicos, enfermeros, policías y todos los servidores públicos de este bendito territorio argentino. Es difícil, lo sabemos, pero si hacemos las cosas bien, toda esta pesadilla pronto pasará.

//Por Paola González//
Diario Las Noticias

La pandemia avanza rápidamente. Hay incertidumbre, miedo, angustia y ganas de salir corriendo, pero ¡NO!, hay que quedarse en casa, respetar la cuarentena y cuidar nuestras familias.
Es difícil, duele, abundan las preocupaciones, nadie sabe qué pasará en los próximos días. Mientras tanto, salimos a los balcones, aplaudimos a los hoy llamados
“héroes con batas y uniformes”, nos saludamos desde lejos, hacemos videollamadas para darnos ánimo entre amigos y familiares, incluso hasta con los vecinos, aunque los tengas a metros de tu casa. Suena el himno, se te cae una lagrima, pensás en tus hijos, tus viejos, tus abuelos, tus amigos y tu país entero. ¿Vas a rendirte ahora? No, no lo harás porque si uno cae, caemos el resto. “Al virus lo frenamos entre todos”: es la consiga que prima para ser responsables. Quedate en casa, es la mejor forma de combatir.
¿Estás cansado de estar encerrado? Es entendible; ¿tus hijos están inaguantables?
es lógico, a ellos también les cambió todo y están combatiendo, junto a nosotros; ¿estás preocupado por tu emprendimiento, tus ingresos, las facturas que hay que pagar?, todos lo estamos, pero hay que confiar que una vez que la guerra termine, todo se acomodará.
Nos piden que cuidemos nuestra salud, que mantengamos la higiene, nos lavemos las manos y desinfectemos cada rincón de la casa. Pero también tenemos que cuidar nuestra cabeza, no desesperar y darnos fuerza unos a otros.
La maldita pandemia llegó en un abrir y cerrar de ojos y desató una guerra nunca antes vista, y lo peor de todo es que el enemigo es invisible.
El Coronavirus se está llevando a muchos compatriotas. Familias que no pudieron despedirse de sus seres queridos, amigos que no volverán a las juntadas, nietos que no llegaron a conocer a sus abuelos y abuelas, madres que faltarán para algún consejo. Los números de fallecidos van creciendo, se nos rompe el alma, pero aún tenemos que seguir en pie, pelándola.
Las muertes eran inevitables, ya lo dijeron las autoridades, infectólogos y los diversos profesionales de la salud, pero duele ver que se van vidas, antes de lo previsto.
Una realidad triste que vive hoy nuestro país. Nos lastima a todos, pero… ¡FUERZA! que de esta, salimos JUNTOS.
Una y otra vez te pedimos que te quedes en casa, ahí estas a salvo y ayudas a ganar esta batalla. Dale, vos podés, no aflojes, aguantá unos días más. Esto terminará y volveremos a las calles a festejar que ¡ganamos! porque cuando un pueblo está unido, jamás se da por vencido.