Alberto Fernández: “Argentina es un país en terapia intensiva, tratando de salir de la enfermedad”

Graficando una vez más el complejo escenario nacional heredado por parte de la anterior administración, el Presidente Alberto Fernández reiteró que la Argentina está “en terapia intensiva, tratando de salir de la enfermedad”, ante lo cual advirtió que “hay que moverse con mucho cuidado” porque en caso contrario “puede empeorar el cuadro”.

Es a partir de esto que el mandatario precisó la necesidad de ser prudentes de cara al futuro: “Es lo que le pido siempre a los compañeros, que a veces se ponen ansiosos. Hay que entenderlo: a veces la ansiedad a uno lo hace moverse sin pensar y los resultados pueden ser peores”.

“No nos dimos cuenta de que con egoísmos y caprichos condenamos a los argentinos a vivir los cuatro años de (Mauricio) Macri. Fue un error nuestro y lo que me llevó a explicarles a uno por uno por qué teníamos que estar unidos”, precisó al respecto.

El recuerdo de Néstor Kirchner

En lo que fue un nuevo aniversario del nacimiento de Néstor Kirchner, el mandatario lo recordó como su “último jefe político”: “Nadie me marcó en política como él. Sigo mucho sus enseñanzas y pude aprender mucho de su lógica”.

En esto recordó la decisión de Carlos Menem de no participar del ballotage en el año 2003, tras sacar más votos que Kirchner y Adolfo Rodríguez Saá.

“Esa noche íbamos a Adepa con Néstor y Escribano me dice ‘esta noche no van a venir’ e insistí con que íbamos a ir. Escribano me dijo ‘ustedes no van a ir porque Menem dentro de un rato va a anunciar que se baja, o sea que Kirchner va a ser presidente ahí mismo. Quería liberarlos y nos vemos en cualquier momento'”, precisó.

Añadió que dudó si le estaba hablando en serio o “si era una operación. Pero llamé a un amigo asesor de (el senador) Eduardo Menem y me confirmó que (Carlos Menem) había grabado un spot anunciando su renuncia a la segunda vuelta”.

“Le avisé a Néstor ‘ya sos presidente’ y me contestó ‘nos están haciendo una operación’. Estaba enojadísimo porque no lo dejaban legitimarlo en votos, llegaba con 22%”, amplió.

Fernández resaltó respecto de esa gestión que desde el primer día trabajó “para construir poder y traer gente para que se sume al proyecto, por eso mi locura de la transversalidad. Estaba obsesionado”, admitió.

De igual manera, comentó que por fuera de su salida de la jefatura de Gabinete, el vínculo con Néstor continuó: “Sufrí mucho pero tuve la suerte de seguir hablando, me insistía con que volviera al gobierno”.