La canasta básica se disparó en enero y la estimación de pobreza ya trepa al 36%

El costo de las canastas básicas alimentaria (CBA) y total (CBT) se disparó en enero impulsado por la reinstalación del IVA a los bienes que habían sido eximidos por Mauricio Macri en el momento más álgido de la corrida y en plena campaña presidencial.

Según los datos publicados ayer por el Indec, la CBA, que incluye los productos indispensables para no caer en la indigencia, saltó 5,7% contra diciembre y la CBT, que marca el umbral de la pobreza, 3,6%. Los datos muestran que el deterioro social continuó en el comienzo del año.
De esta forma, una familia tipo de dos personas adultas y dos menores necesitaron el mes pasado $40.373 para no ser pobres y $16.479 para no ser indigentes.
La medición interanual de la CBA se aceleró tres puntos en enero y alcanzó el 55,8%. La de la CBT, en tanto, cedió apenas una décima y quedó en 52,7%. Una dinámica contraria a la de la inflación general, que cedió casi un punto hasta el 52,9%.
El IPC de enero sorprendió al marcar 2,3% ayudado por la baja en los medicamentos, la estabilidad del dólar, el congelamiento de las tarifas y la ausencia de algunos eventos extraordinarios (bonos a encargados de edificios y empleados domésticos) que habían inflado el dato de diciembre. Sin embargo, rubro Alimentos y bebidas no alcohólicas de ese indicador aumentó 4,7% en el mismo mes ante la restitución del IVA.
La CBA aumentó un punto más que ese rubro justamente porque su composición tiene una proporción mayor de los productos que habían sido exentos y que el Gobierno actual volvió imponer para cuidar las cuentas fiscales en el marco de la renegociación de la deuda y para resolver los problemas que había generado en las arcas provinciales aquella medida al tratarse de un tributo coparticipable. En el caso de la CBT, el congelamiento de las tarifas y la baja en los medicamentos moderó el impacto del salto de los alimentos.
Este panorama marca que el deterioro de las condiciones de vida sigue y que los indicadores sociales podrían empeorar si no se revierte la dinámica actual. Una estimación con actualizaciones mensuales de Martín Rozada, econometrista de la Universidad Di Tella, registró un salto de la pobreza en función del dato de canastas de enero.
Para el analista, la incidencia de la pobreza habría sido del 35,1% en el segundo semestre, prácticamente estable respecto del 35,4% del semestre anterior, el último dato oficial disponible. Pese a que el Indec publicará el su próximo en marzo, otros especialistas coincidieron en que se trata de un escenario plausible. Con la misma metodología, Rozada estimó un salto de casi un punto en un mes: en el semestre móvil agosto-enero la cantidad de personas que no satisfacen sus necesidades habría ascendido al 36%.
Además del salto de la CBA y la CBT, otro factor de presión sobre los panorama social es la que el alcance de los aumentos salariales por suma fija no llegó a los trabajadores informales, mientras que cuentapropistas recibieron un aumento del 51% en las cuotas del monotributo. Estos son los sectores que habitualmente oscilan entre ambos lados de la línea de la pobreza. Como relativo contrapeso llegará en marzo la suba del 13% para las AUH.

Fuente: BAE Negocios