Alberto Fernández, en el plenario de la CGT: “Este día es posible porque nos unimos”

Alberto Fernández mantiene hoy su primera reunión oficial como presidente electo con el pleno de la CGT, en el histórico edificio de la calle Azopardo al 800. A las 11 de la mañana, el mandatario tenía agendado el cónclave con el Consejo Directivo en el cuarto piso de la central obrera, que ya envió señales de unidad y de reconciliación interna. Detrás de ese juego de poder, emerge el objetivo de lograr un acuerdo social tripartito con el futuro gobierno y el sector empresario, que permita ser el puntapié para la estabilización y despegue de la economía.

Pasadas las 11.30, Fernández concurría junto a su equipo de colaboradores más cercanos, entre ellos Santiago Cafiero, Gustavo Béliz, su jefe de prensa Juan Pablo Biondi y el diputado de La Cámpora, Eduardo “Wado” de Pedro. Desde temprano estaban presentes el diputado Sergio Massa, los intendentes Leo Nardini (Malvinas Argentinas) y Mariano Cascallares (Almirante Brown), el dirigente José “Pepe” Scioli, el abogado laboralista y asesor de la CGT, Héctor Recalde; y el titular del Suterh y referente del peronismo porteño Victor Santa María.

De parte del sindicalismo, dieron el presente aquellos referentes que se habían alejado de la conducción actual de la central obrera: el líder camionero Hugo Moyano, el titular del sindicato de peones de taxis, Omar Viviani, el canillita Omar Plaini y el titular del gremio de conductores de trenes “La Fraternidad”, Omar Maturano.

Carlos Acuña, secretario general de la CGT, abrió el acto en la central obrera a las 12 y ratificó la intención de mantener la unidad del movimiento: “Con eso vamos a ayudar al compañero Fernández. Tiene todo el apoyo de los trabajadores para que le vaya bien”.

Luego tomó la palabra Héctor Daer, titular de Sanidad y el jefe sindical de la CGT que comparte la conducción con Acuña: “Venimos de transitar cuatro años de gobierno neoliberal con una legitimidad inédita, pero no pudieron pasar por arriba de todos los derechos, que es la herencia sagrada del movimiento obrero de nuestro país y que lo distingue de toda la región”.

Buena parte del espectro político del justicialismo fueron invitados al convite. Axel Kicillof y Verónica Magario, la formula que desbancó a la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal, ocuparán un lugar destacado.

También se cursaron convites a medio centenar de dirigentes vinculados al peronismo. Desde los jefes del justicia nacional y de la provincia de Buenos Aires, José Luis Gioja, y Fernando Gray, respectivamente, a gobernadores afines, como el tucumano José Luis Manzur, e intendentes como Alejandro Granados, de Ezeiza, Gustavo Menéndez, de Merlo, entre otros.

Los ausentes

La decisión de Daer y “los gordos” de la CGT, como Armando Cavallieri (Comercio), de cursar invitaciones a referentes políticos -en consenso con Fernández- no cayó muy bien entre algunos sindicalistas que están fuera de la conducción cegetista y que se enteraron por el boca a boca.

Uno de ellos es el secretario general de camioneros, Hugo Moyano. El líder sindical había declarado durante la semana que no se presentaría al acto porque no lo invitaron. Sin embargo decidió dar el presente en vez de quedar marcado como uno de los grandes ausentes.

El gastronómico Luis Barrionuevo, y titular de la CGT Azul y Blanca, ya anticipó que comiencen el encuentro sin él, porque no le daría el gusto a Fernández de escucharlo de cerca y aparecer en la foto junto al presidente electo. Al menos por el momento.

Barrionuevo apoyó política y económicamente al candidato presidencial Roberto Lavagna, el ex ministro de Economía que quedó tercero en las pasadas elecciones generales del 27 de octubre.

Tampoco estarán los gremios enrolados en la CTA y ATE, ya que no forman parte del Confederal de la CGT. Sin embargo, Roberto Baradel, el titular de SUTEBA, el gremio docente bonaerense le aseguró que tanto él como Hugo Yasky, ven con muy buenos ojos que Fernández se reuna con el plenario de secretarios generales de la central obrera más importante de la Argentina, como también lo hizo al estar presente durante el encuentro que Yasky organizó en el micro estadio de Lanús cuando solicitó que la CTA regrese a la CGT después de 27 años de alejamiento.

Sin embargo, lo cierto es que el acto de hoy será una muestra de poder. La mayor parte del movimiento obrero recibiendo en su sede al presidente electo después de su gira por México.

“Será un acto, no un plenario del secretariado general. El único que va a hablar va a ser Alberto y nosotros lo vamos a escuchar”, puntualizó uno de los dirigentes gremiales de peso y con peso específico propio dentro del gremialismo.