Perdón Brenda

Hablaron, criticaron, difamaron y hasta la insultaron, sin conocerla. La triste realidad de una sociedad con falta de códigos, de respeto, educación y solidaridad. Pasaron de la crueldad al pedido de justicia: la hipocresía en su estado más puro. Así no avanzamos.

//Por Paola González//
Diario Las Noticias

“Algo habrá hecho”, la nefasta y más característica frase que suelen decir tanto hombres como mujeres de esta triste sociedad, cuando se conoce públicamente que una mujer desapareció, fue golpeada o lo peor: hallada muerta. Muchos/as se creen intachables y con el dedo juzgador salen a criticar, difamar y hasta dar sus propias presunciones del hecho, cuando se trata de un caso de violencia de género. Pero lamentablemente esto sigue sucediendo sólo con las mujeres, porque si de un hombre se trata, la victimización no se pone en duda porque el machismo sigue liderando, sin razones. Y no se trata de alzar las banderas del feminismo por un nuevo caso de femicidio, simplemente no debería ser así para ningún ser humano. La violencia no debe permitírsele a nadie. Hoy San Juan vuelve a vestirse de luto, pero con un tenor de hipocresía. Primero, Brenda Requena, de tan solo 24 años, fue motivo de burlas, memes y cargadas desagradables cuando se conoció de su desaparición y la presunta huida por ser encontrada por su marido, cuando estaba junto a su supuesto amante. Esa versión dio el hoy principal sospechoso de haberla matado y la mayoría le creyó. Luego, comenzaron a juzgarla, llovieron los insultos y las teorías de su destino. Él, siempre la víctima; ella, la peor. En una minoría, los usuarios de las redes sociales salieron a defenderla y poner en duda el accionar de su marido. Pero fue una minoría, fiel reflejo de una sociedad que de respeto, educación y solidaridad aún tiene mucho que aprender. ¿Por qué fueron tan crueles? ¿Conocían su historia? No sabían el detalle de su vida, de lo que pasaba a diario en su casa, de las situaciones que vivía, si la golpeaban, si callaba por miedo, si buscó tener otra relación (insisto, si realmente fue así) para “escapar” de algo que no le hacía bien. “El que esté libre de pecado que tire la primera piedra” reza un pasaje bíblico que trata justamente de una mujer “adúltera”. No tuvieron misericordia con Brenda, fue más fácil denigrar y lanzar habladurías contra su persona, SIN CONOCERLA. ¿Y ahora? Tal vez muchos de esas “personas” hipócritas salgan a pedir justicia y se lamenten por los hijos que dejó y pidan “oraciones de consuelo” para su madre. Después de todo lo que se habló. Ya es tarde. Brenda no está y de la forma que murió, tal vez ni su familia pueda darle el último adiós. Ella, ni nadie merece morir así y lo que hizo o no hizo no le incumbe al resto de la sociedad y mucho menos aquellos que no la conocen. Perdón Brenda, ojalá tu caso sirva para aprender más de respeto, solidaridad y educación. San Juan nuevamente está de luto y esta vez la culpa de “hablar demás” nos debería avergonzar. Con actitudes como estas, no avanzamos y así seguimos lamentando más casos de mujeres asesinadas. Sería bueno cambiar para que no tengamos que volver a postear #VivasNosQueremos #NiUnaMenos. Ahora, todos/as salgamos a pedir #JusticiaPorBrenda