El PBI cayó 6,2% en el cuarto trimestre y acumuló una baja de 2,5% en 2018

El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) informó este jueves que el Producto Bruto Interno (PBI) registró una caída del 6,2% en el cuarto trimestre de 2018, para completar un retroceso de 2,5% a lo largo del año pasado.

De esta forma, el PBI de Argentina igualó la caída de 2,5% alcanzada en 2014, en ambos casos las mayores desde 2009 (-5,9%). El registro actual corrige al alza en una décima el resultado anual calculado en base al Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) correspondiente a diciembre.

Fuentes del Ministerio de Hacienda estimaron que “con el dato cerrado del PBI en pesos corrientes del año 2018, el déficit primario del mismo año pasa a ser de 2,3 puntos del PBI (antes 2,4), lo que representa una baja de 1,5 puntos porcentuales respecto a 2017″.

El PBI desestacionalizado del cuarto trimestre de 2018 arrojó una variación negativa de 1,2% respecto del tercer trimestre.

Desde el Ministerio de Hacienda señalaron que en el cuarto trimestre “la caída fue menor que la esperada, ya que el EMAE había publicado caídas de 1,8% trimestral y de 6,3% interanual”.

“Esto implica que la economía se encuentra mejor posicionada para encarar la recuperación, ya que el arrastre estadístico, es decir la dinámica que dejó el cuarto trimestre de 2018 a revertir en 2019″, que pasó “de -2,9% a -2,4%”, según confiaron desde el Palacio de Hacienda.

El ente estadístico detalló que la evolución macroeconómica del cuarto trimestre determinó una variación en la oferta global, medida a precios del año 2004, de -11% con respecto al mismo período del año anterior, debido a la caída de 6,2% del PBI y de 26,1% en las importaciones de bienes y servicios reales.

En la demanda global se observó una disminución de 25% en la formación bruta de capital fijo, el consumo privado cayó 9,5%, el consumo público 5,1% y las exportaciones de bienes y servicios reales registraron un crecimiento de 10,4 por ciento.

Con respecto al tercer trimestre de 2018, las importaciones disminuyeron un 12,2% en términos desestacionalizados, el consumo privado decreció 2,4%, el consumo público, 0,8%, la formación bruta de capital fijo cayó 11,6%, mientras que las exportaciones se expandieron 15 por ciento.

Las señales que apuntan a que el piso de la recesión estuvo en noviembre se refuerzan si tomamos en cuenta los últimos datos difundidos por privados para el mes de febrero, donde la producción de autos (ADEFA) aumentó 6,4% mensual y la de despachos de cemento (AFCP) 16,6% mensual (ambos sin estacionalidad).