Un hombre de la minería guiará el destino de los biocombustibles

Tras la partida de Agustín Torroba a fines de enero pasado, el cual se dio en medio de discusiones y cansado de los cambios constantes de los jefes, la falta de recursos para armar equipos y la presión de las provincias productoras de biodiésel.

Ahora es el turno de Garavaglia quien llega con el apoyo de Carlos Casares, actual subsecretario de Hidrocarburos y Combustibles, que ingreso al Gobierno en septiembre último. Por lo pronto lo que se sabe de Garavaglia, es que trabajó en Tractebel, una empresa de origenes belgas que pertenece al Grupo Suez.
El nuevo funcionario deberá primero que todo ponele su firma a los nuevos precios del bioetanol y biodiésel que aun no fueron publicados, y que las empresas reclaman para continuar comercializando el producto renovable.
Todo indica que el precio del biodiésel subirá a partir de un aumento del aceite lo que nuevamente se trasladará a los combustibles. No pasaría lo mismo con el bioetanol. En este punto, el Gobierno no avala las subas que tuvo el azúcar por parte de las empresas por ende se espera que la misma se retrase un mes.