La belleza floral del Parque Escultórico Anchipurac

La rudeza del clima sanjuanino puede llegar a niveles agobiadores para el extranjero o aquel que no esté acostumbrado a un ambiente semidesértico. Aun así, la flora, la fauna y el hombre han encontrado las vías y las formas para poder adaptarse al mencionado clima.

Hay que hacer una mención especial a la flora de San Juan. Su aspecto puede estar lejos de la exuberancia de aquellas formas de vida que se encuentran por ejemplo en el Amazonas o la Selva Negra, pero toda rudeza tiene su belleza. Así es el caso de nuestra flora autóctona.

Lidia Wicnudel y Ana Repetto son artistas oriundas de Buenos Aires. Llegaron a la provincia con el objetivo de idear una escultura que resultara una de las diecinueve ganadoras del concurso “Anchipurac es Cultura” y lo lograron.

Naturaleza en evolución está inspirada en los elementos bellos que ofrece la flora. Con un aspecto orgánico, es una de las pocas esculturas que están compuestas en su mayoría por cerámica con un color negro-ferrita. De esa manera, rompe con la forma geométrica que ofrece el entorno que la rodea.

Como se dijo anteriormente, la obra está compuesta por cuerpos de cerámica. Las mismas se lograron a partir de una base de caños reciclados de PVC con diferentes diámetros. Las escultoras se encargaron de darle a cada una de ellas una forma precisa para la consecución de la obra.

De esa forma, en el Parque Escultórico Anchipurac estará presente una obra que evocará en el espectador la belleza que nos otorga el paisaje, permitiendo apreciar lo que tenemos todos los días frente a nuestros ojos.