“Estamos poniendo el pecho a las balas y esperando a que nos vengan a detener” declaró Luis D’Elía

En un encendido editorial radial, el dirigente kirchnerista Luis D’Elía volvió a defenderse por la imputación judicial a raíz de la toma que encabezó en el año 2004 de la Comisaría N°24 del barrio porteño de La Boca. “Estamos poniendo el pecho a las balas y esperando a que nos vengan a detener”, desafió.

En las últimas horas, D’Elía quedó a un paso de la cárcel después de que la Cámara de Casación le rechazó un recurso extraordinario para que la Corte Suprema de Justicia revise su condena a tres años de prisión y tres meses por “instigar a cometer delito en la vía pública”.

En esa denuncia, el referente territorial, que estaba a cargo entonces de la Subsecretaría de Tierras para el Hábitat Social, irrumpió junto a un grupo de seguidores en la seccional policial de la zona sur de la Capital Federal para reclamar por el crimen de uno de sus compañeros, Martín “Oso” Cisneros. Se habían cumplido apenas dos años del asesinato de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán.

“¿Qué loco D’Elía, no? Quizás cuando salgas a la vereda lleguen dos policías, te pongan las esposas, una pechera y te lleven a un penal”, dijo este jueves en tono autorreferencial durante su programa matutino que emite radio Rebelde. “No importa muchachos, las cosas grandes se construyen con conductas importantes -continuó-. Algunos creen que con la cárcel te estigmatizan y te arrojan al olvido; otros creemos que ir a la cárcel por pararse frente al crimen, al abuso de autoridad y de los poderosos, dignifica. Estoy tremendamente orgulloso que hoy termine preso por haber salido a la calle a defender la vida y la verdad en la noche que asesinaron a Martín Cisneros”.

“Estamos poniendo el pecho a las balas y esperando que nos vengan a detener, haciendo de radio Rebelde una trinchera para encarar a los poderosos y a la oligarquía pro colonial, para enfrentar a Macri”, subrayó en un editorial de 15 minutos.

En uno de los pasajes más duros de su comentario, el presidente del partido MILES ratificó la acción de fuerza que lideró en la dependencia policial y negó golpes o destrozos en el mobiliario. “Como diputado de la Provincia podría haberme hecho el pelotudo y mirar para otro lado, era más fácil caretearla. Preferí no hacerlo: no está en mi ADN y naturaleza. Esa noche fuimos a exigirle a esos hijos de re mil puta de la comisería 24 (sic) que protegían y protegen a Juan Carlos Duarte, que asesinó a Martín Cisneros y está en libertad, vive frente a la comisaría y catorce años después sigue vendiendo droga para ellos. Es la consagración de la impunidad”, fustigó.